Si en 2020 los consumidores se mostraban reticentes a extras en vacaciones, este año se prevé un aumento del gasto indulgente. 

Si el verano pasado los consumidores se mostraban reticentes a la idea de desplazarse o realizar actividades por vacaciones, este año el escenario se muestra distinto, a pesar de la escalada actual de contagios por COVID-19. 

Desde la agencia de marketing NeoAttack señalan que este verano será la temporada del revenge spending (gastar por venganza, en español), donde los consumidores comprarán para resarcirse de lo perdido. 

Lo verifican datos como los de Kantar, que exponen que el consumo por placer se sitúa como un motivador de compra: los consumidores están dispuestos a dedicar hasta un 15% más por productos que se compran como indulgencia o capricho.

Mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anticipa una recuperación intensa a partir del verano que se extenderá también al año 2022. La mejora supera las estimaciones del Panel de Funcas que apunta a un crecimiento del 5,7% en 2021 y del 5,8% en 2022

A pesar del interés por adquirir artículos de indulgencia, desde la agencia de marketing recuerdan, sin embargo, la tendencia de los consumidores a buscar el ahorro en sus compras. Prevén que este verano predomine la austeridad, las experiencias low cost y compartidas o incluso gratuitas

De igual modo, el comercio online no parará. La agencia recomienda que la tienda online de una marca no sea solo responsive, sino también, facilitador de la comunicación con los usuarios. La inclusión de sistemas como los chatbots son de gran ayuda para estar siempre disponibles para el usuario de hoy, explican. 

Respecto a los mensajes comerciales lanzados, recomiendan que la imagen prime sobre las palabras, y es, por tanto, un buen momento para rebajar el tono y jugar con el humor. 

Fuente: DA Retail