Las patronales del sector textil y los expertos coinciden en que la realidad aumentada o los asistentes virtuales tendrán un papel decisivo en su recuperación

Hacer de la necesidad virtud. En este lema tal vez se condense la estrategia que guía a la distribución textil y los grandes almacenes desde que estalló la emergencia sanitaria el año pasado. Si la crisis derivada de la pandemia de Covid ha tenido un impacto catastrófico en estos sectores por las medidas destinadas a frenar la propagación del coronavirus, no menos cierto es que esta también ha impulsado la digitalización a un ritmo desconocido en condiciones normales, según expertos y profesionales. Un cambio que constituye una baza para volver a crecer.

De momento, las cifras son demoledoras. En el último año, el comercio no esencial –en el que se incluye el textil– ha estado cerrado, total o parcialmente, más de 100 días en varias comunidades autónomas, hasta el pico de Cataluña, con 222. Por ello, “las ventas de ropa y moda en España en el primer cuatrimestre siguieron un 40% por debajo del nivel anterior a la crisis”, señala el director general de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), Javier Millán-Astray.

El comercio online de prendas creció un 45% en 2020

“La situación es insostenible, no se ve la luz”, se queja; en la misma línea, el presidente de la Asociación Nacional del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), Eduardo Zamácola, añade: “Necesitamos percibir cuanto antes las compensaciones económicas que pedimos, y lo principal es que estemos todos vacunados porque, si no, las ventas seguirán cayendo”.

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