La pandemia ha cambiado los hábitos de compra de los consumidores. Y lo que se preguntan ahora mismo las grandes marcas y cadenas de distribución es qué porcentaje de las nuevas tendencias de consumo han llegado para quedarse y cuánto volverá a sus canales habituales cuando pase la crisis sanitaria.

De momento, en el sector de la alimentación ya han constatado que el incremento de los clientes que usan internet para adquirir sus productos no ha descendido con el fin de las restricciones. Y el mayor crecimiento se da en el segmento de compradores que combinan las visitas a la tienda física con las compras on-line.

Así se desprende del V Observatorio de Comercio Electrónico en Alimentación realizado por la patronal Asedas (Asociación Española de Distribuidores de Autoservicio y Supermercados) junto a la Universidad Complutense y la Autónoma de Madrid.

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