El proyecto, pionero en la ciudad de Zaragoza, atraviesa toda la calle y se prolonga por las principales avenidas del barrio con el objetivo de atraer al pequeño comercio a zaragozanos y turistas. 

Una nota de «optimismo» en la calle Delicias. Francisco Jiménez

«Disfruta», «cuida», «comparte», «sueña», «escucha»… La calle Delicias de Zaragoza brinda estos días un mensaje de optimismo después de más de «20 meses de pandemia», y lo hace a través de 52 lonas de colores con palabras y acciones que se pueden leer independientemente del sentido en el que se recorra esta calle y sus alrededores.

La idea surgió el año pasado, de la mano de la Agrupación de comerciantes locales, quienes cansados de la situación, que ha afectado de forma notable a este y otros barrios de la ciudad, han querido poner una nota de «esperanza» a sus principales vías para dar así un «empuje» al pequeño comercio

«Se nos ocurrió el año pasado, pero como estábamos aún sin vacunar y había más incertidumbre, al final se paralizó. Este año lo hemos retomado con el objetivo de animar a la gente después de tanto negativismo y tanta fatiga pandémicaSon 20 meses en los que ya se arrastra el cansancio. Queremos normalizar la situación que tenemos y enviar un mensaje de optimismo a toda la ciudadanía», afirma ilusionada Sandra Sanz, vicepresidenta de la Agrupación de comerciantes de la calle Delicias.

A través de 52 lonas de colores que atraviesan esta vía, esta asociación invita a cada paseante a crear también su propia frase iniciándola con la acción de cada verbo que elija de una de las lonas para compartirla en las redes sociales.

Los mensajes positivos que aparecen en las lonas, detalla Sanz, guardan relación con la ecología, la recuperación económica, el emprendimiento… «Lanzan la idea de comunidad, de que juntos, con el apoyo de unos y otros, y el ánimo de todos, es posible salir de esta», apunta esta comerciante, que regenta una panadería en esta misma calle.

La propia iniciativa, que se ha puesto en marcha «a contrareloj» en menos de 15 días, se nutre del «trabajo en equipo» de todos ellos, con la colaboración institucional del Gobierno de Aragón y de las concejalías de EconomíaMovilidad Urbana y Servicios Públicos del Ayuntamiento de Zaragoza. Por su parte, otro negocio local con sede en La MuelaCarpas Zaragoza, se ha encargado del diseño y el montaje de esta iniciativa «pionera» en Zaragoza. «Esta empresa se dedica a hacer instalaciones por toda España, pero nunca antes habían hecho algo así. Cuando les contactamos, enseguida dijeron que sí, y se han dado mucha prisa en el asesoramiento y la confección de las lonas hasta conseguir todos los permisos. Ha sido un trabajo a contrarreloj, pero ha salido bien. El viernes pasado se terminó el montaje, subimos un vídeo a las redes sociales y ha tenido muy buena acogida por parte de la gente«, presume orgullosa esta comerciante. 

Buena acogida

Si la situación lo permite, la idea es mantener activa esta iniciativa hasta las próximas Navidades, cuando el colorido de las lonas y sus mensajes de optimismo dejen paso al encendido de las ya tradicionales luces. Para Sandra, más allá de revitalizar el pequeño comercio, uno de los principales paganos de esta crisis, lo «importante» en estos momentos es que la gente de «aquí del barrio» se anime y lo disfrute. Aunque también quieren contagiar de alegría y dinamismo a otros vecinos y paseantes -zaragozanos o turistas- que se animen a recorrer la calle Delicias y sus adyacentes en los meses de verano.  

«La respuesta en pocos días ha sido muy buena. A la gente le está gustando mucho porque es algo pionero en Zaragoza, y nos gustaría manternerlo y hacerlo todos los veranos de una manera u otra», explica.«La pandemia nos ha afectado a todos mucho, pero no te puedes quedar parado»

Para los protagonistas, aquellos pequeños negocios que en plena crisis siguen levantando su persiana día a día, la iniciativa es un soplo de «aire fresco» que les anima a tirar para adelante. «Nos da optimismo, porque vienes a tu puesto de trabajo y lo haces con ilusión. Ves la calle más bonita… Subes la vista y encuentras acciones positivas y color, que siempre anima. Es algo diferente», resalta uno de ellos. Sanz, por su parte, subraya los efectos que ha tenido la pandemia en el pequeño comercio, que es al final «quien sustenta la economía del país, creando empleo», y apela a la respuesta y empatía de toda la cciudadanía para poner en valor la «profesionalidad y la calidad» de estas tiendas de barrio.

«La pandemia nos ha afectado a todos mucho, pero no te puedes quedar parado. Nos quedamos paralizados en marzo del 2020, cuando empezó todo esto, y al final hay que moverse porque esto ha venido para quedarse. Tenemos que normalizar la situación, porque llevamos 20 meses fatal a todos los niveles. La gente empieza a verse afectada anímicamente, sabiendo que aun vacunado te contagias, así que de una manera u otra hay que empezar a salir y ser lo más positivos posible«, concluye esta comerciante. 

Fuente: Heraldo