Limita el calendario a 10 días no laborables hábiles para la gran superficie

En pleno bum del comercio electrónico, abierto cualquier hora del día o de la noche durante los 365 día del año ¿sirve de algo regular la actividad de los negocios a pie de calle para proteger al sector minorista? La Xunta cree que sí, y en plena rebelión de las grandes superficies de toda España en contra de las restricciones de apertura, la comunidad gallega apuesta por volver a fijar un calendario de 10 domingos y festivos aptos a la actividad comercial, que es mínimo que las comunidades autónomas pueden regular dentro del marco estatal.

Según publicará próximamente el Diario Oficial de Galicia (DOG), centros comerciales y grandes superficies podrán abrir sus puertas los días 2 y 9 de enero, 14 de abril, 26 de junio, 27 de noviembre y 4, 6, 8, 11 y 18 de diciembre.

Galicia es una de las comunidades más proteccionistas en materia de horarios comerciales. Madrid, Andalucía o Murcia permiten la actividad la mayor parte de los domingos del año. En otras zonas como Cataluña y Extremadura, por ejemplo, el Gobierno autonómico establece 8 días de apertura y los ayuntamientos los dos restantes.

Dice la Xunta que las fechas elegidas en el caso de Galicia se determinan en consenso con las propuestas que plantean desde el sector del comercio. Aclaran que estos domingos y festivos no son de aplicación para el pequeño comercio, ya que estos negocios, de hasta 300 metros cuadrados (excepto los que no tengan la consideración de pequeña e mediana empresa) pueden decidir libremente su horario y días de actividad al público.

Pero el sector de las grandes superficies dice que necesita abrir más días, sobre todo ahora, para compensar los cierres forzosos durante la pandemia, que en algunas comunidades como en Cataluña, llegaron a superar los 200 días. La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), que engloba a empresas como El Corte InglésCarrefour o Ikeadefiende trabajar hasta 14 domingos y festivos más, con el límite de 23.

Y lo justifican porque La caída del consumo familiar, las restricciones horarias y de aforo, y el crecimiento de la venta digital han conformado la tormenta perfecta que ha zarandeado hasta dejar exhausto a todo el comercio. también a ellos, considerados los grandes. Dicen que el sector ha perdido más de 20.000 millones de euros de facturación y destruido 59.000 empleos en doce meses de pandemia en España, a los que se suman otros cien mil empleados que han llegado a estar en situación de ERTE. Además el año pasado dejaron de ingresar, según su balance, más de 3.400 millones de euros por la debacle del turismo.

El e-commerce no descansa

«Tenemos que tomar medidas excepcionales para recuperar esta pérdida ingente de actividad y empleo que repercute directamente también en nuestra industria. Por ello, es razonable impulsar un gran pacto para ampliar horarios de apertura a domingos y festivos», alerta Anged, que llama también la atención sobre la galopante escalada del comercio electrónico, abierto 24 horas. «En el último año las ventas se han disparado un 53 %. El 20 % de todas las ventas del textil ya son digitales», afirman.

Pero si los grandes se quejan, los pequeños, tienen que hacerlo mucho más. En el 2020, la pandemia se llevó por delante a 1.384 negocios emprendidos por trabajadores por cuenta propia en Galicia y el balance del 2021 no será mucho mejor. En el año del coronavirus, se cerraron casi tantos bares y restaurantes (370 negocios) como comercios al por menor (309 cierres). Sirvan estos datos para ilustrar la situación de los negocios a pie de calle regentados por autónomos.

España es el segundo país de Europa con más restricciones al negocio minorista

La Comisión Europea sitúa a España como el segundo país de la UE con mayor número de restricciones al ejercicio del comercio minorista. Barreras a la apertura de nuevas tiendas, limitaciones de horarios comerciales y de aperturas en domingos y festivos, impuestos específicos o las regulaciones de las rebajas son algunas de las prácticas que señala el Ejecutivo comunitario como principales causantes de esta situación, en su última comunicación sobre el sector del comercio minorista europeo.

Restricciones al comercio minorista

LA VOZ

El documento destaca el impacto negativo que tiene sobre la eficiencia del sector «la acumulación de diferentes y complejos marcos regulatorios a nivel nacional, regional y local». En este sentido, la Comisión incide de manera especial en la importancia de contar con un mercado único y un entorno normativo modernizado para conseguir que el sector minorista de la UE esté totalmente adaptado a los requerimientos del presente siglo, fuertemente marcado por el bum de Internet y del comercio electrónico.

Según el sector, este documento confirma que las restricciones comerciales están lastrando la competitividad de las tiendas físicas, al no permitir que se adapten a las demandas de los consumidores, fundamentalmente en materia de horarios y liberalización de las ofertas. «Una reducción de estas restricciones no solo tendría efectos positivos para el comercio sino que, de forma indirecta, beneficiaría a otros sectores de la economía, principalmente a la industria de la manufactura», incide Bruselas.

Fuente: La Voz de Galicia