Varios ayuntamientos y gobiernos de España han creado marketplaces para impulsar el comercio local después de la pandemia pero las ventas online son apenas cuantificables. Por Mónica Redondo and Jaime Gómez-Obregón

En 1913, Antonio Ubillos fundó el Almacén de Pontejos, al lado de la Puerta del Sol, en Madrid. En 2021, la mercería es ya una institución en la capital y, por supuesto, sigue en pie. La cuarta generación de la familia se ha encargado personalmente de continuar con el negocio familiar. También de modernizarlo. El primer salto fue a las redes sociales; el segundo para la creación de su propia tienda en internet para impulsar las ventas online. Un reto para la mercería, que alberga cerca de 50.000 productos en la tienda centenaria. Almacén de Pontejos es uno de los ejemplos de la explosión de tiendas online que hacen frente a una bajada de las ventas del comercio local y que la pandemia ha acrecentado.

«A nosotros nos va bien la tienda abierta, porque los empleados son especialistas y el cliente viene a Pontejos y compra lo que necesita. Si no sabe, le damos asesoramiento», explica María Rueda, responsable del área administrativa del Almacén de Pontejos y que forma parte de la cuarta generación de la familia fundadora. El punto fuerte es la atención al cliente pero desde hace 8 años se intentan combinar las ventas en el centenario local con las de la reciente tienda online.

No es un proceso fácil. En diciembre de 2020 se modernizó toda la página web después de años de mala organización. No han podido subir por ahora todos sus productos, pero ha pasado de los 12.000 existentes en diciembre a casi 20.000 en casi un año. Y eso que subir cada artículo tiene mucho trabajo detrás. «Hay algunos que cuestan 10 céntimos. Pero hay que poner la descripción del artículo y milimetrar el tamaño para incluirlo en los detalles del artículo», dijo Rueda a Hipertextual.

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