Saltar al contenido

El pequeño comercio carga contra el Black Friday: “Es insostenible estrechar aún más los márgenes»

En medio del golpe que puede suponer la subida de la factura de la luz o del encarecimiento del transporte, los comercios más pequeños rechazan «los descuentos permanentes»

Al pequeño comercio no le salen las cuentas. Si ya lleva varios años abanderando la lucha contra la «liberalización» del periodo de rebajas, la existencia de un Black Friday cada vez más largo ha terminado por colmar su paciencia. Un rechazo que no llega en un noviembre cualquiera, sino en el primero tras la pandemia y en medio de un aumento constante de los costes.

Lejos de querer rendirse ante este periodo de descuentos, cada vez más común y alejado ya solo del terreno tecnológico, los pequeños comerciantes se posicionan en contra. «No somos partidarios de campañas como el Black Friday, orientadas únicamente en la reducción de precios, creemos más en otro tipo de campañas que generen valor añadido», aseguran desde la Confederación Española de Comercio (CEC), la patronal que representa a estos empresarios.

Relegándolo a la «liga de los grandes», para el comercio de proximidad este tipo de campañas «resultan insostenibles». Lo son «más si cabe en un contexto como el actual en el que se está produciendo estrechamiento importante de los márgenes debido a los muchos sobrecostes que están asumiendo los comercios», explican desde la patronal, que señala a la subida del precio de la luz, el encarecimiento del transporte, de las materias primas, «o la subida de impuestos».

Esta dinámica de descuentos permanentes «no favorece a la tipología de comercios más pequeños, por lo que no esperamos que muchos comercios se adhieran a esta campaña, y quienes sí, lo harán arrastrados por otros formatos comerciales para no perder las ventas de Navidad«, asumen.

Desde Acotex, la patronal del textil, también son claros: «Deberíamos empezar a abandonar este tema», apunta el presidente de esta asociación, Eduardo Zamácola, en conversación con Vozpópuli. «Lo abrazamos con mucha esperanza e ilusión hace 7 u 8 años y tuvimos ventas espectaculares. Pero a medida que pasan los años, se está convirtiendo en Black November. Y las ventas que haces ahora las estás canibalizando de cara a diciembre y esa campaña de rebajas», explica Zamácola, que recuerda que antes del Black Friday «noviembre era full margen, ahora hay descuentos espectaculares pero en noviembre y diciembre no remontan las ventas».

Aunque asumen que no es rentable, los empresarios del textil reconocen que «es una fecha que está marcada en las agendas». ¿El consejo? «Hay que hacer promociones inteligentes, sobre la camiseta que no has vendido en otoño, pero el abrigo no lo promociones. La recomendación es no adelantarse y hacer las promociones y rebajas agresivas en noviembre, porque es pan para hoy hambre para mañana«.

Un Black Friday prepandemia

Con todo, los gigantes de la distribución ya tienen todo listo para comenzar en los próximos días este periodo de descuentos que, aunque en origen estaba relegado al último viernes de noviembre, ahora se extiende durante varias semanas del mes. De hecho, algunas de estas empresas prevén vender tanto como en el mismo periodo de 2019, como es el caso de MediaMarkt o Leroy Merlin, siendo esta una fecha señalada para muchos clientes que adelantan sus compras de Navidad.

En medio del colapso logístico, estas empresas han adelantado más de un mes su planificación, con el objetivo de contar con un stock suficiente a tiempo y que la demanda no desborde su capacidad de envío de pedidos.

Fuente: vozpopuli

AGECU