Espera una campaña navideña sin escasez, salvo en algunos productos

En medio de la tormenta perfecta provocada por los precios de la electricidad y los combustibles disparados, medio comercio mundial colapsado, la crisis de suministros, el desabastecimiento y la inflación galopante, la de Xiana Méndez (Pontevedra, 1977) es una voz que sugiere calma. La secretaria de Estado de Comercio no solo niega la marcha atrás en la recuperación económica poscovid sino que atisba una pronta aceleración del crecimiento.

—¿Estamos ante una crisis coyuntural o nos enfrentamos a algo peor?

—Analizando los factores de origen, es una situación transitoria. La pandemia llevó al cierre de muchas fábricas, un impacto además no sincronizado entre distintas regiones del mundo. Tenemos una demanda que empezó a tirar muchísimo por el ahorro acumulado y una oferta mucho menos elástica. A eso sumamos el transporte marítimo internacional, la existencia de, probablemente, suficiente número de contenedores pero localizados en lugares donde no hay producción que exportar. Son situaciones muy coyunturales que nos van a llevar todavía a unos meses de reajuste, de adaptación de esa oferta más inelástica a una demanda que también va a tender a normalizarse. ¿Cómo? A medida que los programas de estímulo fiscal también vayan remitiendo y a medida que se fomente una inversión en actividades productivas; es lo que vamos a ver, por ejemplo, a través de los diferentes planes de recuperación.

—¿Hay factores que pueden cronificarse?

—Hay que evitarlo. Si hay expectativas de que la situación no es transitoria y es duradera y llevamos, por ejemplo, esta presión sobre los precios a la espiral salario-precio, ahí tenderá a cronificarse. Y también dependerá mucho de la actitud de los bancos centrales, fundamentales para acompañar y mantener la cabeza fría. Cuando se crea alerta y no se transmite que la situación es transitoria porque el origen lo es, se puede ver acopio, aumento de los stocks que algunas grandes empresas pueden hacer en detrimento de las pymes pero, al final, esto satura todavía más los puertos y encarece más los productos. Es transitorio y hay que evitar que se cronifique.

—¿Peligra la recuperación económica poscovid?

—Yo diría que habrá una aceleración del crecimiento a medida que nos aproximemos a final de año porque, entre otras cosas, el impacto de las primeras inversiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia se van a dejar notar precisamente ahora; porque es evidente también la recuperación del turismo; y porque algunos de esos cuellos de botella llevan ya semanas o incluso meses despejándose. Pienso que el crecimiento se puede acelerar en lugar de ralentizarse.

—Usted elude hablar de colapso del comercio mundial.

—Se puede hablar claramente de un desequilibrio fuerte de oferta y demanda, y de colapso en puertos. Pero los datos nos hablan de un récord histórico de exportaciones en España. El último dato es de agosto, pero estos cuellos de botella vienen produciéndose desde el año pasado, y a pesar de ello vamos viendo que cada mes hay récord de exportaciones. Yo lo veo como un factor de riesgo, más que tener un efecto de interrupción o colapso del comercio internacional, que está en máximos históricos. Podríamos estar exportando todavía más si esos cuellos de botella no estuvieran restando potencial.

—¿Habrá desabastecimiento en la campaña de Navidad?

—Muchas empresas han hecho acopio. Es una estrategia comercial inteligente, mientras sea racional y proporcionada. Desde el sector comercial nos trasladan que las perspectivas son positivas, tanto para el Black Friday como para la campaña navideña. Se espera una recuperación potente del comercio interior, porque hay mucho ahorro acumulado. Tenemos buenas expectativas.

—La cuestión es que haya productos que poder comprar.

—Salvo en productos muy concretos, como puedan ser las videoconsolas, los elaborados a partir de los semiconductores, los microchips, no hay un desabastecimiento evidente. Y esto afecta más a la industria por la escasez de semimanufacturas y materias primas, en su caso. Aunque de algunos de los cuellos de botella estemos hablando ahora, llevan ya semanas comenzando a fluir mejor y es de esperar que la situación vaya mejorando a cada momento.

—Con la pandemia se ha agigantado la brecha digital que sufre el comercio minorista. ¿Qué líneas de apoyo le facilita el Gobierno?

—La incorporación de la digitalización es un reto preexistente al covid, pero acelerado con el covid. Existe una preferencia evidente del consumidor todavía por el comercio presencial y de proximidad. Pero este comercio debe incorporar la tecnología, y cuando hablamos de digitalización no hablamos solo de comercio electrónico. La omnicanalidad es la estrategia correcta. Hemos abierto convocatorias para realizar proyectos de digitalización y sostenibilidad, y para financiar la incorporación de tecnología, así como programas de formación. No será solo la utilización de Internet como escaparate o para el comercio electrónico, sino la incorporación de la inteligencia artificial y el big data a todo el negocio. Se trata de sumar a la herramienta digital que ya utilizan las grandes plataformas todo lo que tiene de diferenciación y de calidad el servicio de una tienda presencial.

—¿Y el impulso a la internacionalización de las pymes?

—Con el plan de internacionalización 2021-2022, son casi 4.700 millones de euros los que se ponen a disposición de las empresas a través de instrumentos de financiación y de capital y cuasicapital, y muchas políticas de inteligencia de mercado, actividades internacionales y formación de capital humano. El objetivo es incrementar el peso de la pyme en la base de exportadores regulares.

—¿La crisis económica aumentó la distancia entre los grandes y los pequeños exportadores?

—Nos sorprende que en el 2020 el número de exportadores regulares, y fundamentalmente pequeños, creció en un 4,1 % respecto al 2019. Y este año sigue aumentando. Sí se van incorporando pequeños productores a esa base exportadora, lo que pasa es que sus volúmenes son relativamente pequeños. Debemos ayudar a que se consoliden y después crezcan en sus volúmenes. En el caso de Galicia es muy significativo, la base exportadora se incrementa un 30 % en el 2021 respecto al año anterior.

—Las exportaciones de Galicia superan la media española, pero mantienen sus desequilibrios.

—Esto no es tan sorprendente cuando lo comparamos también con la media nacional. En Galicia llama la atención la concentración en la UE, casi el 75 %, pero de tener la exportación concentrada, hay que tenerla en este mercado. El segundo factor es la concentración en la automoción, el textil y, algo, el agro. En Galicia hay que promover la diversificación productiva y fomentar la competitividad de otros sectores. Pero son retos comunes al sector exportador español.

La falta de suministros y de mano obra amenaza las campañas del Black Friday y la Navidad

S. CABRERO / Z. ALDAMA

Con una de las campañas más jugosas de todo el año a la vuelta de la esquina, el sector del comercio analiza todas las noticias que llegan desde Oriente con cierta preocupación. El optimismo que manejaban hace no demasiado tiempo, al calor de los signos de recuperación económica que se apreciaban tras 18 meses marcados por el covid-19se ha visto empañado por la crisis de suministros y la falta de mano de obra que padecen algunos de los sectores clave de nuestra economía.

Hace dos días eran los jugueteros los encargados de dar la voz de alarma. Advierten que el encarecimiento de las materias primas y del transporte -con especial incidencia del procedente del sudeste asiático- elevarán sus costes hasta un 40 %E iban un paso más allá al admitir que es muy probable que los muñecos y demás juegos que alegren los árboles en diciembre y enero vendrán con un «inevitable» incremento de precios.

Fuente: lavozdegalicia.es