El Ayuntamiento respalda la iniciativa impulsada por Barcelona Comerç, que agrupa a 22 ejes de la ciudad

Barcelona opta a ser reconocida por la Unión Europea como capital de algo que lleva en su ADN: el comercio de proximidad. La iniciativa de Barcelona Comerç, que agrupa a 22 ejes comerciales de barrio de la capital catalana, busca un reconocimiento específico y cuenta con el respaldo de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. La propuesta ha sido admitida a trámite por el Parlamento Europeo y la candidatura trabaja en un proyecto para cerrarlo en los próximos meses.

La novedad la explicó el presidente de Barcelona Comerç, Salva Vendrell, en la noche del viernes en el acto de entrega de los XVII premios de la entidad a los considerados mejores ejemplos de comercios de proximidad en diferentes categorías. Un acto que quiso evidenciar la fortaleza del pequeño comercio frente a todos los problemas que ha acarreado la pandemia y contó con la presencia del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, el consejero de Empresa, Roger Torrent y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

“La idea de promover la capitalidad de Barcelona como modelo de comercio de proximidad surgió como contraposición a otras iniciativas como el black friday, inspirado por las grandes plataformas e importado de otros países con sistemas y consumo diferentes. Creemos que el modelo genuino de Barcelona es el comercio de proximidad y por eso queremos que Europa nos reconozca y nos ayuden a expandir un modelo de éxito”, explica Vendrell en conversación con este periódico. La idea fue propuesta por Barcelona Comerç a la eurodiputada Dolors Montserrat, encargada de tramitar las peticiones que se hacen al Parlamento Europeo, y posteriormente ha sido presentada a otras formaciones políticas del parlamento y “la acogida ha sido muy buena”, resume.

Barcelona aspira a ser la sede de una oficina permanente de esa nueva capitalidad que sería rotatoria en otras ciudades europeas que compartan el modelo: “Pensamos que es un modelo de comercio más sostenible, que aporta vida a las ciudades y a los barrios y Barcelona puede hacer de prescriptora”, subraya Vendrell que ya trabaja en una agenda de contenidos a desarrollar en 2023 si la UE reconoce esa capitalidad para lo que tanto la Generalitat como el Ayuntamiento han manifestado su intención de colaborar.

Premio a una imprenta de 1861

Los ejes comerciales de barrio han aguantado mejor la sacudida de la crisis de la pandemia que los del centro de Barcelona que durante buena parte de los 20 meses de pandemia se han visto privados del turismo. Esa realidad y el esfuerzo fue destacada tanto por el president de la Generalitat, como por la alcaldesa y el titular de Empresa. Los premios, instaurados en 2004, recayeron entre otros en la pastelería Brunells; premio a la mejor tienda; al restaurante Granja Elena, en esa categoría; el de mejor producto en la Pastisseria Barcelona y el del comercio histórico a la Impremta Baltasar 1861, del Eix de Sant Andreu. Este último caso es singular, la imprenta, en el centro de la calle Gran de Sant Andreu, fue fundada en 1861, se ha mantenido en pie y ha sabido sobrevivir a las profundas transformaciones de un sector durante cinco generaciones.

Fuente: El País