Multinacionales como Gorillas o Getir lideran el modelo de las entregas exprés, que aún tiene pendiente el reto de la escalabilidad para afianzar su despegue

Un grupo de nuevos ‘riders’ ha llegado a la ciudad. Montados en sus motos o bicicletas eléctricas, estos jóvenes repartidores tienen el objetivo de hacer entregas ultrarrápidas en tiempos inferiores a 10 minutos. Y, a diferencia de otras apps de reparto a domicilio como UberEats, estos ‘riders’ no hacen entregas a domicilio de comida comprada en el restaurante, sino que transportan productos de supermercado a precios similares a los que encontraríamos en una tienda tradicional.

«Tenemos unos 2.000 productos diferentes y hasta el 40% son productos frescos», dice Magdalena Szuszkiewicz, directora de Gorillas en España, una startup alemana valorada en cerca de 3.000 millones de dólares. Esta compañía, junto a otras como Getir o Dija, es una de las varias empresas de ‘quick-commerce’, o comercio rápido, que en los últimos meses han aterrizado en España.

Gorillas empezó a operar entre julio y agosto de 2020, mientras que Getir entró en España tras comprar la startup barcelonesa Blok a mediados de año.

«Los españoles tienen mucha afinidad para consumir comida fresca, por ello creemos que nuestro modelo de negocio encaja con las necesidades de este mercado», asegura para explicar algunas de las razones por las que la empresa decidió abrir operaciones en España.

Tecnología y logística

La compra en tu puerta en 10 minutos, esa es la gran misión que persiguen estas compañías que operan unos almacenes conocidos como ‘dark stores’, que significa tiendas oscuras. Se llaman así porque son tiendas que no están abiertas al público en general, sino que son almacenes logísticos que preparan los pedidos para la compra online. En el caso de Gorilas, la empresa cuenta con almacenes de entre 350 y 500m2 repartidos por las ciudades en las que opera —Madrid, Barcelona, Valencia y Alicante— que intentan estar a menos de dos kilómetros de donde se realiza el pedido.

«La rapidez se consigue gracias al desarrollo tecnológico de nuestra plataforma, combinado con la buena organización del almacén y de los pedidos»¸ dice Hunab Moreno, director general de Getir para España y Portugal. Estas ‘dark stores’ son negocios que requieren mucha mano de obra, ya que necesitan trabajadores dentro del almacén para controlar el inventario y preparar los pedidos para que los ‘riders salgan corriendo a entregarlos lo antes posible. 

La entrada en vigor de la ley ‘rider’ en mayo obliga a las empresas digitales a contratar a los repartidores como empleados y no como autónomos. Para cumplir con la normativa, Gorilas y Getir afirman que sus trabajadores están contratados por la empresa y cuentan con el equipamiento necesario para realizar sus funciones de forma segura. «Los repartidores son parte esencial de cada pedido, y por eso, todos son empleados, con contrato de trabajo indefinido y a tiempo completo o parcial», dice Moreno.

El ‘quick-commerce’ es un mercado en crecimiento. Los consumidores están acostumbrados a pedir en un restaurante a través de una app, pero no a hacer la compra por el móvil y que un ‘rider’ se la entregue en tiempo récord. Por eso, Moreno cree que este modelo de negocio está empezando en España y aún tiene recorrido para consolidarse. «Estamos creciendo entre un 40% y un 60% semanalmente desde julio», dice Szuszkiewicz, de Gorillas.

Según un informe de la consultora Bain & Company, el negocio de las ‘dark stores’ aún no ha sido capaz de lograr economías de escala, lo que dificulta su rentabilidad. A su vez, están teniendo que invertir mucho en marketing para atraer clientes, además de tener que poner en marcha campañas para retener a los clientes existentes. 

Sus precios son muy asequibles para el consumidor: Gorilas cobra 1,8 euros por pedido y Getir 1,79 euros. Mientras tanto, tienen elevados costes fijos, como el alquiler de locales en zonas densamente pobladas, el pago de las facturas de electricidad para iluminar y refrigerar los almacenes y, además, tienen que tener a los repartidores contratados como empleados, ya que la vía para ser autónomo está cerrada con la ley ‘rider’.

«Tenemos indicios claros de que el mercado seguirá creciendo con fuerza. No tenemos prisa por ser rentables», dice Moreno. «Estamos en un proceso de escalar y consolidar nuestra presencia en España con la intención de entrar en una nueva etapa para llevar el proyecto a rentabilidad lo antes posible», dice Szuszkiewicz. El objetivo de Gorillas es llegar a que cada almacén opere entre 1.000 y 2.000 pedidos diarios.  

Productos locales

Además de tener los productos típicos de supermercado, las ‘dark stores’ tienen también alimentos y bebidas de fabricantes locales que no están disponibles en las tiendas tradicionales. En ese aspecto, la venta de productos locales y frescos es una prioridad para Getir y Gorillas.

«El 30% de nuestro surtido son proveedores locales», dice Szuszkiewicz, de Gorillas, quien afirma que en la aplicación se pueden comprar chocolates y cervezas artesanales que de otra manera no estarían disponibles para la venta. «Del lado de nuestra oferta tenemos dos diferencias principales. Una es nuestro buen manejo del producto fresco, y la otra nuestra oferta de productos de proveedores locales allí donde operamos», dice Moreno, de Getir. Un nuevo modelo de negocio ha llegado a la ciudad, y parece dispuesto a tomar posiciones a toda velocidad.

Fuente: ABC