En algunas ciudades la bajada de precio fue coyuntural durante el confinamiento y en otras se ha consolidado

«A los tres días del primer confinamiento me llamaron y me dijeron que no pagara el alquiler». Así habla Ana Rodrigo de los propietarios del local en el que ella tiene su tienda Cánovas22 Ceremonias, en Cáceres.

No es el único caso, pero tampoco ha sido lo más habitual. Sí se ha repetido en la zona comercial de Menacho y calles adyacentes en Badajoz. «La norma general ha sido no pagar el alquiler en los confinamientos; los propietarios han sido conscientes de la situación en un 99% de los casos», afirma Félix Retamar, presidente de esta asociación.

En esta zona de tiendas se mantienen actualmente unos precios más reducidos en los alquileres de locales comerciales a los que había antes de la llegada del coronavirus. «La mayoría estamos pagando la mitad que antes de la pandemia», comenta Retamar, para añadir que «como asociación negociamos con los propietarios y hemos extendido esa rebaja para los primeros meses de este año». Aunque reconoce que también hay casos, los menos, en los que no se han tocado los alquileres.

Esa rebaja del 50% en las rentas sí ha sido la práctica más extendida en las grandes ciudades de la región, pero no durante tanto tiempo como en Badajoz.

«La norma general ha sido no pagar alquiler en los confinamientos»
«La norma general ha sido no pagar alquiler en los confinamientos»

FÉLIX RETAMAR

Presidente comerciantes de Menacho en Badajoz

«Muchos negocios no habrían podido sobrevivir sin reducir sus gastos»
«Muchos negocios no habrían podido sobrevivir sin reducir sus gastos»

MARÍA EUGENIA LOZANO

Miembro de la directiva de los comerciantes de Mérida

En la ciudad de Cáceres se aplicó de manera mucho más puntual. Solo durante los meses que se prolongaron los dos confinamientos decretados a causa de la pandemia: entre marzo y mayo de 2020 y en los meses de enero y febrero de 2021, como confirma Rodrigo sobre la generalidad de los casos. «Los precios ahora están igual que estaban», aporta esta comerciante, que es presidenta de la asociación Astoria, que representa a las tiendas de la calle San Pedro de Alcántara, y que cifra entre 1.000 y 1.200 euros la renta media en esta zona comercial.

Ella, además de Cánovas22, tiene Pronovias en esta vía del centro de la ciudad. En este local estuvo pagando el 50% del precio durante los cierres obligados. «Ha sido lo normal en la calle», asegura, pero reconoce que hay propietarios que mantuvieron esa rebaja más meses.

También se negociaron reducciones en los precios de los alquileres en Mérida. «Ha habido de todo; hay dueños de locales que han sido muy consecuentes con la situación actual y otros que no han querido hacer ningún tipo de descuento», expone María Eugenia (Meña) Lozano, miembro de la directiva de la asociación de comerciantes.

En su caso particular, sí notó la buena predisposición de los propietarios del inmueble en el que tiene abierta una franquicia de October, en la calle Moreno de Vargas, y negoció un abaratamiento del alquiler.

«La mayoría de los propietarios han sido conscientes y han bajado las rentas»
«La mayoría de los propietarios han sido conscientes y han bajado las rentas»

FERNANDO SANTIAGO

Presidente de los comerciantes de la zona centro de Plasencia

«A los tres días del confinamiento me llamó mi casero y me dijo que no pagara el alquiler»
«A los tres días del confinamiento me llamó mi casero y me dijo que no pagara el alquiler»

ANA RODRIGO

Presidenta asociación de comerciantes Astoria de Cáceres

Las rebajas en las rentas se han prolongado en el tiempo, aunque la asociación no tiene datos de porcentajes globales, ya que aseguran que cada situación ha sido muy diferente. «Hay quienes ya han subido otra vez los alquileres», apunta Lozano, que también ofrece cifras muy variadas en cuanto a las rentas medias. «Desde los 2.000 euros al mes que se pueden llegar a pagar en la calle Santa Eulalia hasta los entre 700 y 800 euros de las calles próximas», asegura.

Sí están entre un 30% y un 40% más baratos los alquileres de los locales comerciales en Plasencia, según Fernando Santiago, que sitúa entre los 800 y los 1.000 euros mensuales las rentas que se pagan en la ciudad del Jerte. «Los propietarios han sido conscientes y han bajado las rentas», reconoce el presidente de la asociación de comerciantes de la zona centro placentina, que apostilla que eso ha ayudado mucho al pequeño comercio.

De la misma opinión es Lozano, quien asegura que muchos negocios no habrían podido sobrevivir sin esa reducción en sus gastos. «Estamos muy debilitados, no solo por la pandemia, también la venta ‘online’ o la fuerza de los grandes centros comerciales nos afecta», advierte esta comerciante desde Mérida. «Hemos tenido que seguir pagando facturas en nuestros locales», remarca en Cáceres la presidenta de Astoria.

Por ello, Retamar cree que el sector debe apostar por un comercio diferenciador que les permita adaptarse a las necesidades actuales de los clientes y pervivir en el tiempo. «Somos optimistas; se van a abrir cinco nuevos locales en Menacho», detalla. «En San Pedro de Alcántara apenas hay un par de locales vacíos», concluye en la misma línea Rodrigo.

«Quienes no han negociado han perdido a sus inquilinos»

El cese de la actividad durante los confinamientos dejó a los dueños de los negocios sin ingresos. «Lo lógico era entenderse con los propietarios de los locales, porque el cierre era obligado; de hecho muchos de los que no han negociado han perdido a sus inquilinos», entiende Fernando Santiago, presidente de los comerciantes de la zona centro de Plasencia.

En similares términos se expresa sobre Cáceres Ana Rodrigo, presidenta de la asociación de comerciantes de la calle San Pedro de Alcántara. «Animamos a quienes no hayan visto rebajada su renta a luchar por esa reducción», añade sobre el pronunciamento de la Audiencia Provincial de Badajoz, que ha dado la razón a un comerciante en su solicitud de no pagar todo el alquiler por el efecto que ha tenido la pandemia en su negocio.

Fuente: Hoy