El sector afronta una prueba de fuego teniendo que hacer frente a la inflación y a la falta de suministros.

Las rebajas son la prueba de fuego para el pequeño comercio que, en el textil, ha visto decrecer las ventas en el último mes de 2021. Además, teniendo que hacer frente a la inflación y a la falta de suministros.

Los precios han crecido un 5% en la Unión Europea, siendo España el cuarto país donde más se encarecen los precios, todo por la crisis de suministro.

El presupuesto medio para gastar en esta campaña es prácticamente el mismo que en 2020 y las grandes superficies viven estas fechas con esperanza, lo que hace que se planteen como las rebajas de la recuperación.

El pequeño comercio espera vender un 10% más que el año pasado, como en tiempos preCOVID, pero no tienen margen para demasiada rebaja debido a ese aumento de la inflacion.

En el sector textil llevan dos años de caída de ventas: un 40% en 2020 y un 13% en 2021. Solo en enero se redujeron más de un 53% por la tercera ola y Filomena, pero este año pinta mejor.

Hay estimaciones que apuntan a que este año podríamos superar los 300 euros de gasto por persona. En muchas tiendas esperan que ómicron tenga un impacto bajo. Un optimismo que, en general, nos confirman los propios compradores en el vídeo.

Se espera que este aumento en la demanda dé más trabajo y más contratos, concretamente unos 176.000 según un estudio, lo que supondría un 7,5% más que en la campaña de 2021. Se espera que se concentre, en su mayor parte, en el comercio online.

Fuente: lasexta.com