Los comerciantes auguran un balance positivo a pesar del miedo al Covid y de las ventas online

Los comerciantes saben que es absurdo emprender una batalla contra internet. Saben que el comercio online ha llegado para quedarse y que su apuesta debe pasar por asumirlo como otra vía de salida posible para sus productos. A pesar de ello saben que un click nunca podrá sustituir al trato directo con las personas.

Saben que la pandemia aceleró mucho las ventas online, “pero debemos seguir haciendo bien nuestro trabajo ofreciendo lo que internet no te da, que es esa cercanía, esa calidad, el poder tocar y testear. Esa sonrisa que hemos defendido en nuestra campaña local. Y esa sonrisa que es de verdad”. Así piensa la gerente de Cádiz Centro Comercial Abierto (CCCA), Beatriz Gandullo.

A su tesis le suma que desde su asociación apelan también a la responsabilidad de los gaditanos “para que todo el mundo reflexione sobre quién está detrás de cada click en internet o sobre a dónde van a parar esa riqueza que se genera en esas operaciones online”.

Gandullo piensa que, “al final, el hábito del consumidor es el que marca el modelo de ciudad, de tiendas y de compras y eso lo hemos estado viendo. Si la gente sigue apostando por nosotros y por nuestro comercio local, no corremos ningún riesgo. Pero si ya la gente quiere tenerlo todo ya en su casa y tenerlo todo a golpe de click, la cosa cambia”.

La gerente de Cádiz Centro Comercial Abierto no contaba aún ayer con cifras fiables sobre el transcurso de la campaña navideña del comercio gaditano, pero se atreve a afirmar que “hemos visto a mucha gente por la calle, con bolsas y con ganas de comprar”. Cierto es, según Gandullo, que la meteorología ha ayudado también y, a pesar del frío, las precipitaciones apenas se han dejado ver.

A principios de esta semana pusieron fin a la mayoría de sus actividades y el balance ha sido “bueno”, según esta asociación.

En cuanto al período de rebajas que dará comienzo mañana, día 7, la asociación tenía pensado hacer una campaña tanto en las redes como en los medios de comunicación “para ver si rematamos un poco la temporada, que, al fin y al cabo, es el objetivo de estas rebajas:vender todo lo que nos queda en las estanterías y enfilar una primavera con fuerza y con ilusión”.

A pesar de todo, Beatriz Gandullo reconoce que la Navidad empezó siendo “muy rara”. “Antes de la Nochebuena estábamos asustados porque no había gente por medio. También coincidió con la lluvia y con el pico de contagios del Covid”. Todo esto les afectó de lleno, con la cancelación de las cenas y almuerzos familiares y de empresa y “fueron días de mucha incertidumbre, pero, por suerte, tras la Navidad la gente empezó a salir de nuevo a la calle… Se han dado cuenta de que el foco de contagio no está dentro de un comercio siempre que se respeten las distancias y el uso de las mascarillas”.

Fuente: Diario de Cádiz