El primer teniente de alcalde ha estimado en «cientos o miles» los empleos que generará la apertura comercial en domingo entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre

El primer teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha asegurado que Barcelona estará preparada desde el punto de vista comercial para «aprovechar a fondo» la recuperación del turismo tras la pandemia. Collboni lo ha afirmado en la presentación del acuerdo social para que los comercios de la ciudad abran los domingos durante los meses de verano en las zonas con mayor afluencia turística de la ciudad de Barcelona. El acuerdo lo han suscrito la Fundación Barcelona Comerç, Barcelona Oberta, PIMEC Comerç, Foment del Treball, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) y UGT, y según ha explicado Collboni, también él mismo, como primer teniente de alcalde, porque el Ayuntamiento hará el seguimiento de su cumplimiento.

«Barcelona estará preparada desde el punto vista comercial para que cuando arranque el sector turístico el comercial lo pueda aprovechar a fondo y pueda crear puestos de trabajo en la ciudad», ha subrayado Collboni que ha estimado en «cientos o miles» los empleos que generará la apertura comercial en domingo. El acto de firma de este acuerdo sobre horarios comerciales, «historico», «consensuado» e «inédito en la ciudad y en España», en palabras del teniente de alcalde socialista, estaba previsto inicialmente por la tarde pero fue pospuesto por la necesidad de aclarar la interpretación algunas literalidades del documento, según ha explicado.

El acuerdo amplia la delimitación y los días de apertura comercial de la zona de gran afluencia turística (ZGAT), el centro de la ciudad, de manera que los establecimientos comerciales podrán abrir los domingos y festivos desde mediodía hasta las ocho de la tarde, entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre, hasta el 31 de diciembre de 2025, cuando debería aprobarse una nueva regulación.

En el pleno del viernes

En la presentación han participado representantes de todos los firmantes del acuerdo social, al que está previsto que se sume CCOO una vez ratifiquen su incorporación los órganos de este sindicato. En representación de la parte social, la responsable del sector del comercio y grandes almacenes, Betty Costa, ha señalado que para el sindicato estaba clara la responsabilidad de activar puestos de trabajo perdidos con el covid y de que en el acuerdo no desapareciese la voluntariedad de trabajar en domingo y se compensase el trabajar el domingo con sábados y dietas.

Tras este acuerdo social, el gobierno municipal lo someterá al pleno del viernes, 25 de febrero, para proponer que Barcelona sea catalogada como municipio turístico con estas nuevas especificaciones territoriales y horarias por la Direcció de Comerç de la Generalitat, que es el órgano competente para regular esta materia. El grupo de ERC, el mayor de la oposición, ha criticado el anuncio del acuerdo de la ampliación de los horarios comerciales en zonas turísticas de la ciudad porque «implica un cambio de paradigma».

El acuerdo del pasado mayo

Sin embargo, los republicanos han valorado el esfuerzo de los agentes y «que hayan llegado a un acuerdo que reduce las pretensiones iniciales del gobierno municipal, tanto a nivel territorial como temporal», ya que en mayo del año pasado el gobierno de BComú y PSC avaló un acuerdo entre la Fundación Barcelona Comerç y Barcelona Oberta que proponía el mismo calendario de aperturas pero en toda la ciudad. Para ERC, la apertura comercial los domingos de verano en las zonas turísticas de Barcelona «puede tener impactos negativos en el comercio más de proximidad y en algunos barrios de la ciudad, y sobre la conciliación y la equidad de género en un sector donde la inmensa mayoría de trabajadoras son mujeres». Además, según los republicanos, puede generar «concentración del comercio en las grandes áreas comerciales y peores condiciones de trabajo por los trabajadores y trabajadoras del mundo del comercio».

Respecto a este posicionamiento de los republicanos, Collboni ha expresado su convencimiento de que la propuesta de aplicación de la zona de gran afluencia turística saldrá adelante en el pleno del viernes por el nivel de consenso y porque ERC tiene la responsabilidad del área de comercio de la Generalitat. En ese sentido, ha señalado que la Direcció de Comerç, en manos de ERC, ha participado en el proceso que ha llevado al acuerdo, por lo que «si su grupo político -en el Ayuntamiento de Barcelona- hace otra cosa [no apoyar la propuesta en el pleno] ya lo explicarán».

Fuente: El Periódico