Los minoristas vuelven a los espacios físicos, pero hay demasiados locales vacíos y pueden elegir

El ladrillo vuelve a estar a la orden del día. Amazon e Ikea son algunos de los muchos minoristas que planean alquilar o comprar nuevos locales. En teoría, es buena señal para los caseros. Pero su capacidad de negociación es débil.

En la última década, titanes de las tiendas como Zara y H&M han trasladado rápidamente sus negocios a internet. Con la pandemia eso se ha acelerado, y las compras online en EE UU se han disparado hasta el 20% de las totales en 2020, según Digital Commerce 360. Ello ha castigado las valoraciones de los dueños de centros comerciales, como Unibail-Rodamco-Westfield, Land Securities y Klépierre. El trío cotiza con un descuento medio del 40% sobre el valor neto de sus activos.about:blank

El fin provisional de los cierres está cambiando de nuevo el comportamiento. Los compradores buscan la interacción humana, así que las marcas pelean por conseguir más espacio físico. La zapatera Allbirds, capitalizada tras su OPV en EE UU, pretende abrir cientos de tiendas. Ikea pagó 447,5 millones de euros por el antiguo edificio insignia de Topshop en Oxford Street. En China e India, el 90% de los minoristas han dicho a CBRE que quieren ampliar sus carteras en 2022.

Ello exige una nueva mirada a los dueños y gestores de inmuebles. El problema es que el volumen de escaparates vacíos los deja en situación de debilidad. En los centros comerciales de Mid­town Manhattan, la tasa de vacantes es del 30%, según el Real Estate Board of New York. En la londinense Oxford Street, es del 14%, más de cinco veces la media de los últimos 15 años, según Knight Frank.

Así que los comerciantes pueden exigir alquileres mínimos y ventajas adicionales. En zonas de Gran Bretaña, Legal & General y otros ofrecen a los nuevos inquilinos dos años de alquiler gratuito. Los dueños de centros comerciales Hammerson y Landsec también han revisado las condiciones de arrendamiento. Los contratos a corto plazo y los ligados a los ingresos de los comerciantes, antes rechazados por antieconómicos, están en el escaparate. Es difícil invertir en los propietarios cuando están regalando la tienda.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Fuente: Cinco Días