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Nuevos hábitos de consumo: oportunidad y no amenaza

El Observatorio Enfokamer sostiene que la proximidad y la especialización del comercio minorista puede abrir nuevas oportunidades, siempre que integre las nuevas tecnologías para acercarse al consumidor.

Como cada año, el Observatorio del Comercio de Euskadi, Enfokamer, ha publicado su análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) del comercio minorista de la Comunidad Autónoma Vasca, una herramienta que pretende encontrar soluciones a los problemas que arrastra este sector, identificando las principales trabas que obstaculizan su correcto desarrollo.

La elevada edad media de las personas que gestionan el sector comercial (52 años), y la falta de planes estratégicos que definan acciones y objetivos de los negocios, junto a un déficit de capacidad de inversión, son las tres principales debilidades detectadas por el Observatorio. También es relevante el escaso implante de la venta online por parte de los comercios físicos, que presentan un nivel de digitalización «amplio pero excesivamente básico».

Según el informe de 2021, solo un 16% de los comercios minoristas de la CAV tienen venta online y el 79% señala que no tiene intención de abordar esta posibilidad en el futuro. Estos datos se encuentran muy alejados de los de países como Holanda, donde un 56% de sus comercios minoristas vende online, Suecia, con un 60% o Dinamarca, con un 70%.

En el capítulo de las amenazas, el Observatorio destaca la competencia de las grandes plataformas del comercio online, «altamente competitivas en precio y habiendo mejorado notablemente tanto en su logística como en la resolución de reclamaciones», lo que las convierte en una amenaza «infranqueable». Además, las duras condiciones que los propios marketplaces imponen a los pequeños comercios que quieren integrarse en ellas hacen que tan solo el 5,4% de los comercios vascos estén integrados en ellas.

Otra de las principales amenazas para el pequeño comercio que se mencionan en el informe hace referencia al empobrecimiento del «mix comercial» debido a la progresiva sustitución de locales comerciales independientes por cadenas multinacionales. «Estas cadenas son poco tendentes a la colaboración zonal o gremial que clonan la oferta comercial de las grandes urbes», indica. En esta misma línea, el cierre de establecimientos está provocando una proliferación de locales vacíos, lo que merma el atractivo de zonas antes en auge.

También se aprecia por parte del sector una reducida puesta en valor de lo que un establecimiento comercial aporta a la sociedad, como puede ser la dinamización económica del entorno, generación de afluencia de peatones, iluminación nocturna del entorno, aprovisionamiento de mercancías, asesoramiento comercial, etc.

Fortalezas y oportunidades

Por el contrario, las principales fortalezas que ha detectado el análisis DAFO 2021 se centran en la buena ubicación, proximidad y cercanía del sector minorista vasco. «Cercanos a los domicilios de las personas consumidoras, son el primer referente a la hora de realizar una compra», indica.

Esta cercanía física permite además un mejor conocimiento del interlocutor para adaptarse a sus gustos y preferencias, lo que da como resultado un trato personalizado y una especialización orientada a un perfil determinado de clientela.

Asimismo, tanto la calidad de los productos comercializados como la calidad del servicio prestado también han sido recogidas como puntos fuertes del sector, a lo que se añade la oferta autóctona: «Productos de diseño y tradición vasca, elaborados aquí y no ofertados en otros entornos aportan un matiz de originalidad alejado de la clonada oferta comercial que se encuentra en las áreas comerciales de las grandes urbes», indica el informe.

Esta apuesta por la diferenciación constituye precisamente una de las oportunidades del pequeño comercio vasco, ya que supone crear una ventaja competitiva clave para sobrevivir en el actual entorno comercial. «Cuando no hay diferencias, la persona consumidora se basa en el precio para decidir qué compra, y esa guerra es difícil de ganar», asegura.

En este «reseteo» del retail, el informe subraya que las nuevas tecnologías «deben desempeñar un papel clave para aportar una experiencia de compra fluida y sin obstáculos. En la actual era –añade– el comercio debe continuar con su proceso de adaptación a la clientela, integrando en el negocio las mismas herramientas digitales que la persona consumidora está usando en su día a día, como pueden ser las redes sociales o el pago digital».

Otras de las oportunidades que menciona el informe está basada en la sostenibilidad y la oferta de producto local. «La pandemia ha demostrado la importancia de disponer de productores locales que aseguren el suministro», aspecto que cobra aún mayor relevancia en ciertos sectores como el alimentario. Además, recalca que la oferta de productos locales contribuye a minimizar la huella ecológica, sin olvidar la fidelidad hacia el comercio de confianza que ha demostrado la clientela que opta por el producto de kilómetro cero.

Por último, el Observatorio del Comercio subraya en su informe la oportunidad que supone el «delibery» y la «venta online de cercanía». «Los cambios de hábitos de las personas consumidoras a raíz de la pandemia son palpables, y uno de cada tres sigue evitando hacer la compra en tiendas físicas. Para dar servicio y seguir vendiendo a este consumidor –concluye– los comercios más avispados han comenzado a ofertar servicios de reparto a domicilio a compradores online ubicados en el entorno».

El análisis DAFO se realiza en colaboración con setenta entidades del sector entre las que se encuentran Oficinas Técnicas de Comercio, Cámaras de Comercio, Federaciones y Asociaciones de Comerciantes y Agencias de Desarrollo de la CAV.

Fuente: naiz.eus

AGECU