Si el ámbito laboral es en el que más claro parece que la pandemia ha provocado una evolución sin retorno, las mayores incógnitas se ciernen sobre los hábitos de consumo.

La pandemia ha disparado las compras por internet de todo tipo de bienes y servicios, así como las cenas en casa sin necesidad de cocinar gracias al reparto a domicilio y el ‘take away’ (recoger y llevar). La postpandemia va a ser un interesante banco de pruebas en el que testar qué valor dan los ciudadanos a actos tan tradicionales antes de la crisis como ir de tiendas, de pintxos, de copas o a cenar con los amigos, después de un largo periodo sin haberlo podido hacer con normalidad. Se trata de actividades que trascienden el simple hecho económico para convertirse en realidad en ceremonias sociales. Unas costumbres que deben pugnar ahora por recuperar su sitio ante la comodidad de poder ejercerlas a través de internet sin despojarse del pijama.

¿En qué medida las echamos de menos? ¿Hasta qué punto nos hemos habituado a hacerlo todo ‘online’?

El secretario general de Hostelería Gipuzkoa, Kino Martínez, está convencido de que los índices de consumo en el hogar «van a bajar y la gente va a volver a salir a la calle, donde la hostelería juega un papel socializador muy importante en nuestra sociedad». El cambio de hábitos que sí cree puede quedar de la pandemia es la preferencia de los consumidores por las terrazas frente al interior de los locales, ante lo que reclama a las autoridades «flexibilizar las normativas» sobre los espacios exteriores.

En el caso del comercio, Julen Maiz, presidente de Gipuzkoa Merkatariak, asume que el sector está «en modo supervivencia» tras dos años de limitaciones de horarios, aforos y otras restricciones, y que esta actividad debe «reinventarse y digitalizarse». Algo que «ya hemos hecho con la apertura de nuevos canales de venta ‘online’ y nuevas formas de relación con el cliente, como el ‘whatsapp business’ o las redes sociales. Ahora bien, también constata que «tras el confinamiento muchos clientes echaban de menos la atención personalizada, el poder tocar y probar el producto… la venta física que solo ofrece la tienda tradicional».

Durante la pandemia el comercio electrónico se ha disparado. Las compras ‘online’ subieron un 5,8% en 2020 respecto al año anterior, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Una cifra que parece baja pero que hay que entenderla en un contexto en el que sectores muy digitalizados, como el turismo o la venta de entradas a eventos culturales o deportivos, desplomaron sus operaciones ese año hasta un 60%.

LOS CAMBIOS
  • 1-Hostelería. Preferencia por las terrazas y consumo en casa.
  • 2-Comercio. Las compras online crecieron un 5,8% en 2020 pese al desplome de los viajes y las entradas.
  • 3-Alimentación. Mayor interés por los sanos y sostenibles.
  • 4-Medios de pago. Sube la tarjeta, baja el efectivo.
Alimentación

En alimentación, la pandemia nos deja unos consumidores más preocupados por la calidad de lo que compran, que miran más las etiquetas, que se decantan cada vez más por los alimentos sanos y los productos sostenibles, y que apuestan por los establecimientos de proximidad frente a las grandes superficies.

Fuente: Diario Vasco