Inditex ha clausurado recientemente tiendas en ciudades medianas y pequeñas, lo que preocupa por igual a consumidores y habitantes de estos municipios

Las grandes multinacionales de moda se llevaron por delante a muchos pequeños comercios en ciudades de toda España, pero el auge de las compras por internet amenaza ahora incluso a estos gigantes del sector.

Zara, la marca española bajo el paraguas de Inditex, ha cerrado recientemente sus tiendas físicas en ciudades como Linares, Almería, Elche o Torrelavega, como parte del plan de adaptación al comercio electrónico y a las nuevas tendencias de los consumidores.

Esto evidencia un problema que las pequeñas y medianas ciudades llevan un tiempo acuciando, el fin del comercio en tienda física podría suponer también el fin de los centros de las ciudades tal y como los conocemos. Esto, sin embargo, no es un problema reciente, como ha explicado en La Ventana la economista María Sánchez Vidal.

Cerrar tiendas físicas, ¿qué implica?

“Es una tendencia que viene pasando en toda Europa desde bastante antes incluso de la crisis de la Covid, que lo que hizo es que como muchísima compra de la que se hacía por necesidad tenía que ser online pues aceleró estos procesos”, ha explicado la economista.

Los efectos que estos cierren tienen en el tejido social de los municipios es evidente: “El cierre de cualquier comercio, da igual una planta manufacturera o lo que sea, suponga una pérdida de puestos de trabajo en el corto plazo, y lo importante es ver si existe posibilidad de recolocación”.

En este sentido, aclara, Zara sí está ofreciendo a los empleados de estas tiendas la opción de recolocarse “dentro del sector”. por lo que la pregunta que ella plantea es si en el resto de posibles cierres “existe un sector comercial potente que pueda recolocar a los trabajadores”.

El comercio electrónico arrasa

El comercio electrónico avanza rápidamente, Sánchez apunta que, entre 2015 y 2020, creció en un 133% una tendencia que, “por mucho que los gobiernos lo intenten evitar, no va a desaparecer”.

Existen, además, dos patrones de cliente: “El consumidor joven tiene tendencia a irse al comercio online que el consumidor que no es tan joven no tiene. Además, existen muchísimas preocupaciones relativamente nuevas que empezaron en las grandes ciudades y se están yendo también a ciudades medianas, como son el comercio de proximidad, que el comercio esté pagando salarios dignos, todo este tipo de cosas están adquiriendo más importancia y los consumidores están empezando a valorarlas más”.

Aun así, señala, el consumidor joven no es tan fácil de predecir: “Hay muchos estudios que demuestran que la parte joven es un poco paradójica, por un lado se están yendo al comercio electrónico pero por el otro valoran más el comercio de proximidad,sobre todo en la alimentación”.

Fuente: CadenaSer