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El comercio pide diálogo para implantar la Zona de Bajas Emisiones: «Ya es complicado llegar al centro»

El Ayuntamiento de València ya trabaja en la implantación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una medida a la que obliga la Ley de Transición Energética para las grandes ciudades y que debe estar en marcha antes de 2023 con el propósito de frenar la contaminación y descarbonizar especialmente los centros de las urbes. La concejalía de Movilidad Sostenible, que dirige Giuseppe Grezzi, se centra en las licitaciones de los contratos para la organización y asistencia técnica para esta medida y el gobierno municipal aprobó la pasada semana la urgencia en la tramitación del contrato para ponerla en marcha cuanto antes y cumplir el plazo límite de la normativa.

La implantación de una ZBE supone restringir el acceso a determinados vehículos en función de sus emisiones y permite la entrada de los más limpios. En ocasiones se puede aplicar a toda una ciudad, pero parece que esto se descarta para el caso de València. Sobre ello, la concejalía todavía no ha decidido dónde aplicará estas limitaciones: Grezzi dijo la pasada semana que era «prematuro» todavía.

Así pues, todo apunta a que incluirá, al menos, el casco histórico de la capital del Túria, donde ya se ha puesto en marcha un sistema de cámaras para permitir el acceso sólo a vecinos y por motivos muy concretos -emergencias, distribución, etcétera-. Ante ello, los comerciantes de la ciudad, y especialmente los del centro están a la espera de más detalles pero piden, sobre todo, diálogo con el sector para poner en marcha esta ZBE, que costará 10 millones de euros -90% financiado por los fondos europeos-.Julia MartínezJulia Martínez

«Esperamos que se cree una mesa de trabajo y lo consensuemos y lo hablemos», dice sobre este asunto la gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia, Julia Martínez, quien de entrada se muestra reticente a una medida de este tipo: «Ya bastante complicado es llegar ahora al centro como para poner más complicaciones. Para llegar, tienes que hacerlo casi en transporte público o acceder a un aparcamiento».

En ese sentido, Martínez incide en la necesidad de dar alternativas eficaces a los ciudadanos. «El transporte público debe mejorarse como sustituto del vehículo privado» si se quiere implantar más restricciones, explica la gerente de la asociación de comerciantes, que subraya que el autobús y el metro públicos siguen estando muy lejos del nivel de funcionamiento de otras grandes ciudades como Barcelona o Madrid. 

Además, recuerda que recientemente se ha puesto en marcha el sistema de cámaras de Ciutat Vella, a cuya adaptación la gerente de la asociación explica que «cuesta el rodaje al principio». Pero precisamente porque se acaba de implantar esta iniciativa, dice, «ahora hay que testar y evaluar cómo funciona y las consecuencias en el entorno para poder plantearse un paso más allá» como sería la ZBE. Con todo, sí rechaza ampliar ese sistema a una zona mayor: «Ampliar la medida, ni hablar».

Fuente: Valencia Plaza

AGECU