Tiendas, servicios y hostelería, lamentan que el ayuntamiento haya lanzado su propuesta sin diálogo previo

Alertan de que coartará la reactivación económica en un momento en que habría que incentivarla

Una vez más, se enteraron de su futuro por la prensa. Esa es la queja unánime de los distintos sectores económicos más o menos afectados por el plan de usos del Eixample, que persigue preservar la variedad comercial y servicios de proximidad, acaso con un rasero demasiado global y estricto, coinciden desde las distintas asociaciones consultadas. Algunas insisten en que es contraproducente poner trabas a la recuperación económica tras una crisis que se ha cebado en este céntrico distrito. Otros, que corta las alas a la mejora o ampliación de nuevos negocios que hayan logrado funcionar. En general, admiten una regulación que evite el monocultivo comercial, pero de forma más acotada a las zonas en riesgo de gentrificación y no generalizada como defiende el partido de Ada Colau.

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