El organismo controla que el dinero en efectivo se tribute

El límite de pago en metálico está en 1.000 euros para intercambios profesionales

La hostelería y la construcción, así como otros sectores como la agricultura y el pequeño comercio, gestionan gran cantidad de dinero en efectivo cada día, por lo que Hacienda presta especial atención en ellos para asegurarse de que cada venta se registra y se pagan los impuestos correspondientes.

El Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2022 de este organismo señala un año más que uno de los pilares de su rastreo será el dinero en metálico. De acuerdo con el texto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), una de las líneas clave de actuación de la Agencia Tributaria en 2022 será aumentar la «presencia de la Administración en aquellos sectores y modelos de negocio en los que se aprecie alto riesgo de existencia de economía sumergida».

El organismo hace especial hincapié en aquellos sectores en los que se observe un «uso intensivo de efectivo como único medio de pago o su utilización por encima de las limitaciones cuantitativas legalmente establecidas». Hacienda insiste en su Plan en que, dado que el dinero en efectivo está «muy vinculado» a la economía sumergida, «las operaciones en efectivo continuarán siendo objeto de atención una vez más por parte de la Administración tributaria».

En la práctica, esta declaración de intenciones de la Agencia Tributaria supone la continuación del plan de 2021, en el que ya se señaló a diversos sectores por el uso de una gran cantidad de dinero en efectivo. PUBLICIDAD

-El sector de la hostelería y la restauración.

-El sector de la construcción.

-El sector de las reformas.

-El sector del comercio.

-El sector de la recogida de fruta.

-El sector de las actividades inmobiliarias.

Así son los límites al efectivo y las multas si se incumplen

En todos estos campos, así como para el resto de trabajadores, el año pasado trajo consigo una limitación del pago en efectivo, y se redujo de 2.500 a 1.000 euros en operaciones en las que alguna de las partes intervinientes fuese un profesional. El límite sube a 10.000 euros si el pagador es una persona física que no actúe en calidad de empresario o profesional y que tenga la residencia fuera de España.

De acuerdo con el texto de la Ley de Lucha contra el Fraude Fiscal, el objetivo de esta reducción del pago en efectivo es poner cerco a «la utilización de medios de pago en efectivo en las operaciones económicas» que, asegura la ley, «facilita notablemente los comportamientos defraudatorios».

Así, la infracción de estos límites conlleva multas económicas para sus infractores. En concreto, las personas que superen esas cantidades tendrán que pagar el 25% de la cantidad abonada en efectivo. O lo que es lo mismo: si un autónomo cobra un pago en efectivo de 2.000 euros, tendrá que pagar 500 euros de multa. Esta multa se reducirá a la mitad si se abona voluntariamente antes de su notificación al afectado.

Fuente: El Economista

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