Pese a que el consumo sigue bajo y la pandemia ha dejado una gran huella, hay arterias de la capital vizcaína que cuentan con todas las lonjas ocupadas o muy pocos locales vacíos

Antes del estallido de la pandemia, el Ayuntamiento de Bilbao ya tenía localizadas qué zonas de la ciudad tiraban más del carro comercial y cuáles menos. Dos años después, el Consistorio ha actualizado el informe y si algo dicen los nuevos datos es que no todos los barrios han respondido por igual tras la crisis sanitaria y económica desatada por el virus. Aunque ninguno se ha librado del impacto del coronavirus, hay calles, según Xabier Ochandiano, edil de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo, que han sorteado mucho mejor este embate, de tal modo que la capital vizcaína parece caminar a velocidades diferentes y que los carteles de ‘se alquila’ y ‘se vende’, especialmente numerosos en los barrios, conviven con otra realidad bien diferente y sorprendente: hay áreas en las que resulta imposible encontrar una lonja libre, incluso en estos momentos de incertidumbre y sin que el consumo haya alcanzado, para la inmensa mayoría del sector, los niveles anteriores a la covid.

«La variedad es fundamental para atraer clientes»
«La variedad es fundamental para atraer clientes»

LUIS GÓMEZ

La calle Diputación es un caso único en la ciudad. Cuelga el cartel de completo después de que el empresario gastronómico Félix Parte se hiciera con ‘El Turista’ y ‘Wakalouka’, dos tiendas devoradas por el desplome de las ventas, para ampliar el Amaren, uno de sus nueve restaurantes. Tampoco queda nada libre en el tramo peatonal de Ercilla, uno de los feudos comerciales más tradicionales de la villa. «Los locales más codiciados se ocupan rápidamente porque al final te posicionan como marca y te ofrecen posibilidades de importantes ventas», argumenta Jorge Aio, gerente de BilbaoCentro.

No solo eso. Lejos de ayudar al abaratamiento de las rentas, el principal talón de Aquiles para cientos de comerciantes, los alquileres, según Rafael Gardeazabal, presidente de Bilbao Dendak, mantienen la senda de épocas pasadas y manifiestan un rápido repunte inflacionista en el momento en que los propietarios de inmuebles avistan una «incipiente recuperación». «Es la ley de la oferta y la demanda; ocurre siempre. «No falla», afirma Gardeazabal. Es lo que está sucediendo en Colón de Larreátegui, que ha aprovechado, en su opinión, su «cercanía» a la ‘milla de oro’ para experimentar una «impresionante reactivación» en los últimos cinco años, sin olvidar que cuenta «con un parking muy cerca». Desde Alameda Recalde hasta Berastegui solo hay tres comercios cerrados. «Empieza a haber lista de espera para encontrar hueco aquí cuando antes muchos comerciantes tiraban de la Gran Vía hacia Rodríguez Arias», apunta Gardeazabal.

El concejal Xabier Ochandiano no tiene ninguna duda de que «todas las perspectivas de crecimiento económico» son positivas. Desde «la prudencia», matiza el edil, se puede explicar la eclosión que despiertan estas calles, tanto para los negocios locales como foráneos.

Contar con bocas del metro al lado o un parking cercano suponen una garantía de éxito para los comercios de la zona
La clave del ‘mix’ comercial

Tal es así que su concejalía ha elaborado un ‘Top 10 de Atracción Comercial’ atendiendo a dos variantes que explican, a su juicio, el acercamiento de los clientes: la capacidad para concentrar tiendas de equipamiento para la persona y el hogar junto a servicios de cultura y ocio, y el porcentaje de ocupación comercial, es decir el número de establecimientos que se encuentran ocupados y vacíos. En la primera lista, encabezada por Máximo Aguirre -oficialmente, la arteria que mejor combina el ‘mix’ comercial de la villa- figuran Gregorio de la Revilla, Rodríguez Arias, Gran Vía e Iparraguirre. En este listado se cuelan, a continuación, dos ejes de Santutxu: El Carmelo y Santa Clara. Completan el ranking Alameda Urquijo, General Concha y la ya citada Colón de Larreátegui.

Otra cosa bien distinta es la proporción entre locales desocupados y los que funcionan a pleno rendimiento. Los mejores números los ofrece, de largo, Alameda San Mamés, con el 93,58%. Solo 7 de los 109 establecimientos censados están cerrados. Santa Clara, de nuevo, destaca entre los más sobresalientes al figurar en el segundo lugar con únicamente tres comercios con las persianas bajadas frente a los 41 que las levantan a diario. En Doctor Areilza, una de las calles con mayor presencia de comerciantes asiáticos, el 91,04% de ocupación (122 abiertos frente a 12 cerrados) confirma que es uno de los ejes que goza de una mejor salud. Para encontrar la Gran Vía, la calle más cara del País Vasco, hay que descender hasta el noveno puesto. Tiene su explicación: si el tramo entre la Plaza Circular y Moyúa está a rebosar, el que llega hasta el Sagrado Corazón necesita un mayor brío.

La hostelería y el comercio son una combinación perfecta siempre que exista un equilibrio entre ambos
«Tomar algo y mirar tiendas»

El informe municipal recoge la tabla de las calles con más de 40 lonjas activas y con una ocupación comercial por encima del 80%. Es lo que explica que quede fuera del mismo Askao, una de las zonas con menor número de locales vacíos. Desde la boca del suburbano de San Nicolás hasta la de la Plaza Unamuno apenas se contabilizan tres lonjas vacías. En Espartilla, una tienda de zapatillas y alpargatas, atribuyen la fortaleza comercial a su diversidad: «Aquí hay un poco de todo: fruterías, pescaderías, panaderías… Pero si se trata de una zona de mucho paso es por tener también dos estaciones de metro tan cerca. Tenemos gente a todas horas: bilbaínos, las personas que nos llegan de todos los pueblos de Bizkaia y muchísimos turistas».

Algo parecido le sucede a la calle Diputación, que vive un momento histórico al hacer pleno comercial. Todo está ocupado. Hay una lucha encarnizada por pillar sitio. Según Verónica Peral, dependienta de la tienda de moda Caché, cumple todo lo que se le debe pedir a una zona ‘premium’. «Está pegada a la Gran Vía y tiene absolutamente de todo. Lo mismo viene gente a tomar algo que a mirar tiendas o simplemente a pasear».

Para el presidente de Bilbao Dendak, el éxito de estas zonas se explica en el «equilibrio» de la oferta. «La hostelería y el comercio son un complemento, pero hay que andarse con cuidado porque si no sucede lo de Ledesma, donde la hostelería ha desplazado a las tiendas», advierte.

Diez calles de Bilbao líderes en ocupación comercial

ERCILLA

IGNACIO PÉREZ

Ercilla, entre ópticas, perfumerías y telefonía

Ercilla, en el corazón de Indautxu, vuelve a emerger de nuevo, sobre todo en el tramo peatonal, comprendido entre Rodríguez Arias y Licenciado Poza. Opticas, perfumerías y empresas de telefonía copan de nuevo una zona en la que no queda ni un solo local libre. Tampoco en el tramo que va desde la Plaza Moyúa, donde se ha establecido la farmacia más grande de Euskadi, tras ocupar la tienda propiedad de Custo Dalamau.

Todo lleno

Reino de franquicias

Su tramo peatonal está colonizado por franquicias de todo tipo: Medical Optica, Camper, Vodafone, Calzedonia, Wome’n secret, Intimissimi, Pikolinos…

La reinvención

Regreso a lo grande

Ha atravesado un periodo muy complicado, pero vuelve por sus fueros. Su auge coincide con el regreso de comercios emblemáticos como la zapatería Ayestaran.

Edil de Comercio

Xabier Ochandiano

«Las calles adyacentes a la Gran Vía deben ser prototipos del comercio más local»

Alejandra López

«Gracias al alto número de establecimientos vendemos muchos bowls a la hora de la comida»

DIPUTACIÓN

IGNACIO PÉREZ

Diputación, donde la hostelería no deja resquicio

El éxito del Amaren de Félix Parte y el impacto de clásicos de toda la vida como La Viña del Ensanche o el restaurante San Gotardo han hecho de la calle Diputación un caso único en Bilbao y Euskadi. Todos los locales están ocupados. Es verdad que es una de las arterias con menos números de la villa, pero de su éxito no pueden presumir otras calles similares como la cercana Marqués del Puerto. Bilbao Dendak achaca el gran momento de esta zona a una gastronomía «de alta gama».

Referencia

Fogones de lujo

La Viña del Ensanche, el Amaren, el bar Perita y clásicos como el San Gotardo han hecho de esta pequeña arteria uno de los epicentros gastronómicos.

Equilibrio comercial

Grandes y pequeños

Su reconocidas cocinas conviven con referentes de la moda como La vie en rose, Caché, la zapatería Foxter, la joyería Tous y grandes cadenas como Massimo Dutti.

Bilbao Dendak

Rafael Gardeazabal

«La agrupación de comercios de un mismo sector es lo que más marca y ayuda a que una zona funcione»

Bilbao Centro

Jorge Aio

«Es momento también de fijar los ojos en ejes no tan principales para consolidar los barrios»

COLÓN DE LARREÁTEGUI

IGNACIO PÉREZ

Colón, nuevas aperturas y reubicaciones

Colón de Larreátegui es la zona comercial de moda de Bilbao. Vive el mejor momento de los últimos años con continuas aperturas y reubicaciones. La popular charcutería de los hermanos Thate abandonó la esquina de la plaza del Ensanche para trasladarse a menos de 50 metros. Los Chicos, otro negocio tradicional, prepara su inminente desembarco.

Clásicos y modernos

Negocios de solera

Los Chicos, firma fundada en 1946, y la Charcutería Moderna, creada en 1932, simbolizan la convivencia de negocios de toda la vida con los más innovadores. Los nuevos tiempos marcan una ruta diferente en la ciudad. Si antes la Gran Vía conducía a muchos comercios hacia Rodríguez Arias, en estos momentos se detiene en la zona del Ensanche, cada vez más potente «y atractiva» para las firmas, según Gardeazabal.

Tienda de accesorios

Khala

«A los comercios nos ha venido de cine que se haya puesto muy de moda como zona de copas»

ASKAO

MAIKA SALGUERO

Askao, sentimiento de identidad y la ayuda del metro

Si algo mueve a los comerciantes de Askao, en pleno corazón del Casco Viejo, es su sentimiento de identidad. Los negocios asentados no quieren moverse de una calle a la que dos salidas del metro -la de San Nicolás y la Plaza Unamuno- han contribuido de forma contundente a relanzar su actividad comercial.

Oportunidad

Zona de tránsito

La enorme cantidad de gente que pasa por Askao para acceder a la Plaza Unamuno convierte sus escaparates en una atracción para los turistas.

Fuente: elcorreo