Cádiz Centro Comercial Abierto trasladará al Ayuntamiento la necesidad de aumentar la vigilancia en las calles comerciales de la capital ante el repunte del pasado fin de semana

La venta ambulante ilegal sigue siendo uno de los principales problemas con los que se enfrentan los comerciantes de la capital gaditana, sobre todo, en fechas muy concretas como las Navidades, la Semana Santa o en verano, cuando la ciudad está llena de turistas.

Desde la asociación Cádiz Centro Comercial Abierto consideran que es muy necesario la puesta en marcha de un plan especial para intentar erradicar la venta ambulante ilegal en las calles comerciales de Cádiz, tras el repunte observado el pasado fin de semana.

Su gerente, Beatriz Gandullo, señala que «el Sábado Santo pudimos comprobar que calles como Compañía o la zona de la plaza de las Flores estaba llena de vendedores ambulantes ilegales aunque el resto de la Semana Santa no».

Ante la llegada de las buenas temperaturas, la presencia de cruceristas en las calles durante los meses de abril y mayo y la proximidad del verano, para el que hay muy buenas perspectivas en materia turística, los comerciantes van a trasladar esta preocupación al equipo de Gobierno municipal con el objetivo de que se ponga fin a esta situación.

De hecho, para esta misma semana hay prevista una reunión entre la directiva de la Cádiz Centro y la concejal de Comercio y Turismo, Monte Mures, donde se le pedirá la puesta en marcha de un plan de choque de manera inminente.

Este plan ya se desarrolló las pasadas fiestas navideñas, a pesar de que ya no existen los grupos especiales de la Policía Local. No obstante, hubo refuerzo policialaunque, a juicio de los comerciantes, llegó con algo de retraso ya que comenzó entrada ya la Navidad, cuando la campaña se había iniciado a principios de diciembre.

Intervención policial

Cádiz Centro quiere evitar las imágenes de calles como Columela, Compañía o la plaza de las Flores llenas de puestos ilegales mostrándose totalmente en contra de este tipo de actividad que daña a los negocios del centro de la ciudad, que han sufrido además los efectos de la crisis económica surgida como consecuencia de la pandemia.

Desde hace años, los comerciantes están trasladando al Ayuntamiento de Cádiz la necesidad de acabar con estas prácticas asegurando que todo el que quiera vender en la ciudad que pague, al igual que hacen ellos, sus impuestos.

Destacar que el pasado fin de semana hubo una actuación de la Policía Local donde se intervinieron aproximadamente 700 productos de marca aparentemente falsificada instruyéndose diligencias por un posible delito leve contra la propiedad industrial.

Fuente: La Voz Digital