El Gobierno vasco tiene ya aprobado destinar 15 millones de euros a ayudas directas para el comercio haciendo precisamente un especial hincapié en el comercio textil

Entre un reguero de electrointensivas y fabricantes de automoción lastrados por las derivadas económicas de la invasión rusa de Ucrania, el ‘retail’ vasco también afronta su propia crisis. Una que en la última semana ha estado azuzada por los sindicatos tanto en Bizkaia como en Gipuzkoa para exigir mejoras salariales en los respectivos convenios del textil vasco. En el caso de Bizkaia, ELA, LAB y ESK han llegado incluso a convocar tres jornadas de huelga en sectores como el textil o el calzado, con convenios que llevan hasta 15 años sin renovarse. Sin embargo, el sector dice vivir ahora en momento particularmente dedicado. «Hay que distinguir entre las tiendas de las multinacionales y el comercio local» señala a ‘Crónica Vasca’ Julen Maiz, presidente del textil guipuzcoano y de la Federación Mercantil de Gipuzkoa. «No tienen el mismo margen para amoldarse a las reclamaciones salariales, deberían tener convenios distintos de hecho», insiste.

En el caso del retail guipuzcoano, el sector ha conseguido incrementar sus ventas un 11% en marzo con respecto al mismo mes de 2021. Entonces se creció un 38% con respecto a un marzo de 2020 en el que comenzó el confinamiento domicilario por la pandemia, donde las ventas del sector cayeron un 70%, «por lo que aún queda un 21% por recuperar en ventas para estar a niveles de 2019«. A esa recuperación pendiente de las ventas se suma el precio de la luz, que se ha disparado en unas tiendas que, en su mayoría, están en el mercado libre de la electricidad, con tarifas variables que experimentan subidas y bajadas de precios constantemente, lo que añade una mayor complejidad a la recuperación del ‘retail’. Los precios de muchas prendas vienen ya predeterminados por los fabricantes «y algunos productos están vendidos hace cinco o seis meses», añade Laura Zorrilla, presidenta de la asociación Bizkaia Textil y Moda, integrada en CECOBI.

Este cóctel de reclamaciones salariales vinculadas al IPC, altos precios de la energía y precios ya fijados hace «muy difícil repercutir los costes», señala Maiz, que preside el ‘retail’ en un sector donde nueve de cada diez establecimientos cuentan con una media de 2,5 trabajadores a los que les resulta imposible abordar ahora una subida salarial. «Las grandes superficies quizá sí que pueden subir, pero el comercio local está asumiendo unos menores beneficios», apostilla Zorrilla, que comparte con su homónimo guipuzcoano la preocupación por la crisis del sector y la idea de distinguir entre el comercio local y las grandes superficies, que además cuentan con un mayor margen para hacer promociones, rebajas y precios de ocasión.

En torno al 90% de los establecimiento de ‘retail’ en Euskadi, según distintas fuentes consultadas por este diario, acudieron a solicitar créditos covid como los habilitados por el ICO o Elkargi, avalados por el Gobierno central o el vasco según el caso. La inmensa mayoría de las tiendas se han agarrado a la prórroga extra de un año en el periodo de carencia que han concedido ambos Ejecutivos, lo que ha representado «un balón de oxígeno» en opinión de Maiz para el sector. Eso no quita que los comercios vean también el lado negativo: «Vamos a tener que estar entre cinco y ocho años pagando esos créditos para mantener nuestra actividad y el empleo de nuestros trabajadores», añade la presidenta del ‘retail’ en Bizkaia, que cree que eso también debería ser tenido en cuenta en clave de negociaciones colectivas. Ante esta crisis, el Gobierno vasco ya anunció en Semana Santa su intención de lanzar un nuevo paquete de ayudas dotado de 15 millones de euros para el comercio centrado especialmente en este subsector tan castigado por la guerra en Ucrania. La reclamación del sector es precisamente esa: la de recibir ayudas directas «que podrían hasta servirnos para empezar a amortizar los préstamos» afirma Zorrilla.

El Departamento de Comercio que lidera Javier Hurtado también va a apostar de nuevo por los bonos. Una iniciativa que ha cosechado un gran éxito en todas sus emisiones anteriores, pero a los que los comerciantes ponen algunas pegas por su desigualdad en la afección al sector. «Hay establecimientos a los que los bonos les han funcionado muy bien y otros en los que no se ha gastado ni un solo bono: ni del Gobierno, ni de la Diputación ni del Ayuntamiento» explica la máxima responsable del sector en Bizkaia, que está a la espera de que el Gobierno comunique cómo y cuándo se distribuirán esas ayudas. El consejero Hurtado ya anticipó hace unas semanas en una entrevista en la Cadena SER que el paquete para el sector estaría disponible antes del verano.

«El comercio local da seguridad y alegría a los barrios»

Pese a que en los últimos años la concienciación social sobre el consumo local ha aumentado, la presidenta del retail vizcaíno considera que aún hay mucho pedagogía por hacer. «Hay que fomentar el consumo local y hacer entender a la gente que la compra en internet no tributa aquí» postula Zorrilla y corrobora Maiz, que recuerda que «es el comercio local el que tiene el CIF aquí en el territorio». «El comercio local aporta seguridad y alegría a los barrios, paga impuestos aquí y es el que permite sostener servicios como la sanidad, la limpieza o la seguridad», insiste la presidenta de Bizkaia Textil y Moda.

El comportamiento de los clientes durante la Semana Santa ha variado según los territorios, con unos bolsillos más abiertos en Bizkaia y Álava y algo más cerrados en Gipuzkoa, donde los clientes no se han prodigado tanto en gastos «con la alegría de otros años», concluye Maiz.

Fuente: cronicavasca