El aumento del comercio electrónico está provocando el cierre de bajos comerciales, como son los de los bancos

Los cambios en la forma que tenemos de consumir están afectando a la estética de las ciudades. El aumento del comercio electrónico y de la transformación digital ha provocado que muchas tiendas y entidades bancarias hayan echado el cierre dejando los locales comerciales sin actividad económica. Lo cierto, con un buen paseo por el centro de A Coruña no solo se hace visible el elevado número de bajos cerrados, sino que muchos están en venta.

Uno de los últimos recuentos que se hizo en la ciudad de A Coruña cifró en, al menos, 755 locales cerrados, y casi la mitad se concentran en los barrios de Cuatro Caminos, Monte Alto, Agra do Orzán, Ventorrillo y Os Mallos. Estas cifras las presentó María García, portavoz municipal de Marea Atlántica, a raíz de los datos de un estudio que encargó el ejecutivo local como parte del Presco 2020 y ofrece datos de febrero de 2021.

Las transformación de un bajo en vivienda es compleja

Más allá del número de bajos que hay cerrados en la ciudad de A Coruña, lo cierto es que hay que hacer algo con ellos. Una meta que genera discrepancia en los sectores implicados, ya sean desde la política o agentes del sector. En el caso del Concello de A Coruña todavía no ha presentado su estrategia para revitalizar estos espacios. Por el momento, lo único que se conoce es la partida de tres millones, que se contempla en los presupuestos del Concello de 2022, recientemente aprobados, para crear un banco de alquiler o para el uso por equipos públicos.

En este sentido, Marea Atlántica ya ha solicitado en varias ocasiones que el Concello se ponga en marcha para poner una solución para los locales vacíos. Así, desde el partido político cuentan a este medio que estos espacios se deberían dedicar, por ejemplo, a puntos de encuentro entre los vecinos o al aparcamiento de bicicletas. Sin embargo, descarta la idea de que «se transformen en vivienda porque ya hay demasiados pisos vacíos en la ciudad».

En este sentido, Benito Iglesias, presidente de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), también entiende que hay que hacer algo con este tipo de inmuebles porque la realidad del comercio está cambiado. Sin embargo, tampoco apuesta por la transformación en viviendas porque está «sujeto a una serie de requisitos que son complejos que además requiere de una importante inversión económica». Una que además, añade Benito, podría ser tan elevada que al final compensa adquirir un inmueble en altura.

Lo cierto, los requisitos para realizar un cambio de un bajo comercial a una vivienda son complejos y dependen de cada ayuntamiento. En el caso de A Coruña, por ejemplo, requiere del pago de tasas, de la realización de un proyecto firmado por un arquitecto y, también, de la aprobación final del Concello.

La Xunta trabaja por facilitar la adaptación de bajos a viviendas

La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda de la Xunta podría cambiar las tornas sobre la viabilidad de los bajos como vivienda. Lo cierto, esta semana ha llevado al Observatorio da Vivenda de Galicia un informe para modificar las normas de habitabilidad en la comunidad y convertir bajos vacíos en viviendas. Una modificación que  pretende salvar «ciertos peldaños» que «no hacían posible que esos bajos se convirtiesen en viviendas», explicó la conselleira durante la presentación del informe.

Asimismo, Vázquez ha señalado que esta modificación no se puede realizar «de manera indiscriminada» ni puede ser «en todos los sitios». Por eso, ha avanzado que tenderán la mano a los ayuntamientos para que «puedan tener un anexo y ellos mismos delimiten las zonas en las que no haya que tener esa protección de vistas, por ejemplo, para una cocina».

Fuente: elespanol