NielsenIQ identifica nuevos grupos, cada uno con su propia mentalidad de gasto

Cuando parecía que la recuperación económica llegaba, el aumento de la inflación y el conflicto bélico en Ucrania rompían cualquier previsión optimista. Como consecuencia, la confianza en todo el mundo se ha visto mermada, especialmente en Europa, al provocar importantes interrupciones en las cadenas de suministro, como en la energía, los cereales, la carne o los lácteos.

Esto ha agravado todavía más la brecha económica con un consumo polarizado y por ello los españoles han reevaluado lo que verdaderamente es importante. En este sentido, NielsenIQ ha identificado cinco nuevos tipos de consumidores en el país: 

Cautos (52%). Son aquellos que no han tenido impacto en su seguridad financiera, pero que siguen siendo cautelosos con el gasto. Se trata de un dato sensiblemente superior al de la media mundial (38%) y que está alineado con Italia (52%). En Francia (46%) y Reino Unido (35%) el porcentaje es inferior.

Estables (16%). No han tenido ningún impacto en sus finanzas y han seguido gastando como siempre.

Recuperados (15%). Los que tuvieron inseguridad financiera durante los años de la pandemia, pero han vuelto a la normalidad.

Luchadores (14%). Los que experimentaron inseguridad financiera durante la pandemia del covid-19, que continúa en la actualidad.

Prósperos (4%). Ahorraron dinero durante el covid-19 y se sienten más seguros financieramente que antes del inicio de la pandemia.

«El panorama de los consumidores es increíblemente incierto a medida que cambian las condiciones geopolíticas y macroeconómicas, por lo que los minoristas y las marcas no pueden asumir que las estrategias de promoción y precios del pasado son relevantes en el mundo actual”, asegura la directora general para el Sur de Europa de NielsenIQ, Patricia Daimiel.

Además, Daimiel recuerda que “dado que los comportamientos de los consumidores siguen estando muy polarizados, es fundamental que los minoristas y los fabricantes se adapten junto a las cambiantes preferencias de los consumidores”, añadiendo que “esto debe hacerse reinventando las gamas de surtido y estableciendo nuevas estrategias para dar respuesta a las nuevas necesidades, preferencias y prioridades de este panorama de consumo dividido».

¿Cómo controlar el gasto?
De este modo, a la hora de controlar el gasto, los españoles se decantan por varias estrategias en la cesta de la compra. La preferida, para el 27% de los encuestados, es optar por las marcas de distribución (MDD), frente al 12% de la población mundial. La segunda opción con más adeptos -un 26%- es controlar el coste total de la cesta de la compra.

Por su parte, un 23% de los españoles reconoce que compra cualquier marca que esté en promoción, seguido de un 22% que afirma escoger el producto de menor precio dentro de la categoría que busca. El mismo porcentaje prefiere esperar a que sus productos preferidos estén en promoción para comprarlos.

Por otro lado, tras el auge del online durante la pandemia, el 30% de los consumidores españoles se declara multicanal, es decir, compra regularmente en comercios tanto online como físicos para hacer sus compras habituales, una cifra que aún está distancia de la media en el mundo, donde se acerca a la mitad de la población, el 49%.

Sin embargo, la diferencia se acentúa en la compra física. Y es que, en España sigue ganando, con un 64% de consumidores que declara hacer la compra únicamente por este canal frente al 42% a nivel mundial. En términos de compradores exclusivos por internet, España está más cerca de la tendencia global, siendo el 6%, frente al 9% en todo el mundo.

Fuente: Profesional Retail