Pese a la caída de las ventas, la subida de precios permite a las grandes distribuidoras y fabricantes ingresar un 4,6% más en los primeros cuatro meses del año

Las grandes superficie de consumo han sufrido una caída de las ventas en los primeros cuatro meses del año del 1,3% interanual, ya que la subida de precios que azota a la economía española desde finales del año pasado ha recortado el poder adquisitivo de las familias y, con él, su voluntad de consumir.

Según datos de NielsenIQ, consultora dedicada a la medición de tendencias de consumo, presentadas este miércoles en el 27 Congreso de la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) celebrado en Madrid, los consumidores han comprado un 1,3% menos que en el mismo periodo del año pasado -en número de transacciones o compraventas-, pero han gastado un 4,6% más por el incremento de los precios, en total 97.000 millones de euros de gasto.

Este incremento es fruto únicamente del aumento de los precios; el IPC en lo que va de año registra un incremento medio del 8%. Para el conjunto del año, esta firma prevé un incremento de la facturación del 3,7% ligado a una subida de precios promedio del 5% en el ejercicio.

Sin embargo, el margen de beneficio de los grandes distribuidores no ha crecido en consonancia con la facturación, apuntan fuentes de la patronal a este medio, ya que para ellos han crecido con fuerza también los costes intermedios. Ante este panorama, los principales distribuidores del país han lanzado un mensaje de preocupación: facturar más no tiene porqué ser positivo cuando las ventas están cayendo y los mayores ingresos se deben sólo a la subida de precios.

«Nos hemos dado cuenta de que es importante garantizar el producto, hay que tomar consciencia de la pérdida de poder adquisitivo del consumidor y considero que tenemos obligación de dar respuesta a esta nueva realidad. Estamos preocupados por cómo reacciona el consumidor a la inflación, estamos viendo que el volumen se está viendo afectado y tenemos que ver cómo amortiguamos la pérdida», ha señalado José Domínguez, director de productos de gran consumo en Carrefour España.

Ha asegurado que su «obligación es ofrecer una propuesta comercial que dé oferta a todos los tipos de clientes» y que están «intentando preservar el poder adquisitivo de los clientes», aunque no ha preservado qué estrategias comerciales se están utilizando para ello. Admite que hay sombras en el horizonte, como la pérdida de volumen de ventas, y emplaza al sector a esperar a la vuelta al cole en septiembre para conocer cómo será el último trimestre de año.

Coincide con él Alexis Latorre, director de compras de Lidl España, quien pide «reflexionar sobre si los resultados positivos de aumento de volumen no son en realidad falsamente positivos«, ya que se deben a un aumento de los precios y no de las ventas.

«Lo más importante es que el producto no falte en las estanterías, que la calidad no se vea mermada y que el precio se adapte a las circunstancias y necesidades del país«, ha apuntado.

UN 43% DE LO QUE COMPRAMOS SON MARCAS BLANCAS

En lo que va de año y desglosado por productos, los consumidores han comprado un 0,5% menos de productos envasados, que han subido de precio un 6,9% en promedio, con lo que la facturación de las grandes superficies por este tipo de bienes ha crecido un 6,4%. El consumo de productos frescos ha caído más, un 3,3%, y su precio ha subido un 4,8%, con lo que los ingreso por ventas de este segmento ha subido un 1,4%, según datos de Nielsen.

Los consumidores han reaccionado aumentando el porcentaje de productos de marca blanca que incluyen en la cesta de la compra (un 43% de los productos son de este tipo, frente al 39,2% previo a la pandemia, en 2019), compran aquello que está en promoción y además aumentan la frecuencia con la que van a comprar para poder llevar un mayor control de lo que gastan.

En cuanto a los canales, en este periodo ha crecido un 7% la compra en supermercados, un 4% la de los hipermercados, un 16% en las perfumerías y un 1% en el comercio online. Este último canal tiene un peso del 2,5% sobre el total de consumo, con un promedio de venta semanal de 42,8 millones de euros a la semana.

De cara a los próximos meses, Diego Ortiz, director del sector comercio en Mercadona, ha recalcado que el sector se mantendrá estable, aunque ha confiado que el turismo internacional en verano dé una sorpresa positiva.Más en El MundoRubiales niega haber grabado a ministros del Gobierno de SánchezHallan el cuerpo de una adolescente desaparecida hace 13 años en Carolina del Sur

«Nos hemos visto en una tormenta perfecta. Nos ha sometido a una tensión extrema y Mercadona no ha sido la excepción. Esa tensión nos ha servido para tomar conciencia de lo fuerte que es nuestra cadena (…) Para Mercadona está siendo un año positivo de ventas y nuestra previsión es seguir así pese al lastre del volumen. Atendiendo al mercado puramente doméstico todos sabemos que la distribución es muy estable y esa es la tendencia: estabilidad. Atendiendo al mercado internacional, venimos de años de 80 millones de visitantes, este año se habla de que vamos a superar los 70 millones y si es así vamos a dormir mejor y la economía se va a ver favorecida», ha señalado.

Beatriz Santos, directora comercial en Grupo Eroski, ha apostado por «trabajar en cómo generar ese volumen adicional que se está perdiendo por la subida de precios». «La incertidumbre está a partir de la vuelta al cole donde el ahorro lo habremos gastado y vendrán más complicaciones y hay que agudizar el ingenio», ha reclamado.

Fuente: El Mundo