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Así consumen frescos los españoles: gastan 35.000 millones al año, pero cae la compra de carne y pescado

El gasto medio de los españoles para esta partida se redujo el año pasado hasta los 1.900 euros anuales, empujado ya por la inflación

El consumo de productos frescos como carne, pescado y pan continuó su tendencia descendente el año pasado, aunque siguieron siendo los artículos más importantes en la cesta de la compra de los españoles. En concreto, los frescos (fruta, verdura, pan, embutidos, carne y pescado frescos y huevos) representaron el 41% del gasto anual en alimentación de los hogares patrios, que destinaron un total de 35.614 millones de euros en la compra de estos artículos. Son los datos que ofrece la cuarta edición del Observatorio de Productos Frescos de Aldi en España. Un estudio que remarca que el año pasado el presupuesto anual de los españoles y españolas para la compra de frescos se situó en los 1.900 euros, un 8,6% más que en 2019.

Una cifra que sin embargo, sigue estando por debajo de los 2.192 euros anuales de 2020, aunque esto se explica por el récord de gasto en supermercados que provocaron unas restricciones sanitarias, que frenaron casi en seco a la hostelería.

Un factor que provocó que en 2020 los frescos fueran los productos que más incrementaron su presencia en la cesta de la compra. Un fenomeno que, sin embargo, acabó corrigiendo la relajación de la crisis sanitaria, ya que en 2021 experimentaron un ligero descenso, del 6,7%. Aun así, se observa un aumento del gasto en productos frescos del 6,8% respecto a 2019, 1,5 puntos porcentuales por encima del total de la inversión en alimentación.

Aldi lo justifica este descenso por la inflación, pero en mayor medida por el ‘upgrading’ que están notando a la hora de comprar. «Las cerezas, las ciruelas, el salmón o el aguacate fueron algunos de los productos que más aumentaron su presencia en la cesta de la compra y que tienen, por lo general, un precio más elevado respecto a la media de su categoría», explican desde la compañía.

Algo que no ocurrió con otras categorías de frescos: en 2021 el consumo de carne y pan se vio reducido, «principalmente por una caída del tamaño de la cesta y una menor frecuencia de compra». Aunque no se trata de un fenómeno reciente. «Esta tendencia se venía produciendo desde 2018, aunque, en el caso de la carne, la compra experimentó un repunte en 2020, debido a las restricciones en la hostelería que implicaron un mayor consumo en el hogar» aclaran desde Aldi.

Aumento de precios

La compañía todavía no ha contabilizado el efecto de la inflación de los últimos meses en los productos frescos, pero reconoce un aumento del 1,8% de media en esta categoria de artículos durante el año pasado. La subida se hizo más abultada en artículos como los mejillones (+30%), la sardina o boquerón (+21%) y los espárragos (+13%), seguidos de los embutidos ahumados y fiambres (+10%) y la merluza o pescadilla (+9%). En todo caso y a pesar de la inflación, Aldi asegura que en lo que llevamos de año los frescos están experimentando un incremento de cerca del 9% en el consumo.

A la hora de comprar productos frescos, la relación calidad-precio (57% de las preferencias) es el reclamo principal del consumidor según el observatoria de la cadena de supermercados, seguido de cerca de la conveniencia (56%) y de la calidad (38%). También dentro de las exigencias de los españoles, destaca la preferencia porque el producto fresco sea de temporada (71%) y el origen: el 86% admite que prioriza la compra de productos de origen nacional en su cesta de la compra e, incluso, que prefiere comprar antes productos de su región (78%).

Fuente: ABC

AGECU