Representantes del sector analizan sus principales fortalezas y amenazas de cara al futuro y ven en el escaparate o la digitalización sus armas más valiosas

El II Encuentro de Comercio, organizado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) reunió el pasado 31 de mayo en Valladolid a una nutrida representación del sector empresarial y comercial. La jornada se dedicó a analizar el momento que atraviesa, y no dejó pasar la oportunidad de revisar el panorama en clave regional. Así, una de las mesas redondas de la jornada -moderada por la periodista Luisa Alcalde-, reunió a pequeña, mediana y gran empresa, encarnadas en los representantes de las asociaciones que las aglutinan. En uno de los asientos se sentó así Adolfo Sainz, al frente de la Confederación de Comercio (Conferco), pero también hubo sillón para el presidente de la Asociación de Empresarios de Supermercados (Asucyl), José Daniel Posadas, y para el delegado regional de la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (Aces), David de la Fuente.

A ellos se sumó su homólogo en Anged Castilla y León, Gabriel García, en nombre de las grandes empresas de distribución.

«Está muy jodido», reconoció Sainz al poco de empezar, sin paños calientes. «El pequeño comercio lo ha pasado realmente mal estos dos últimos años», valoró. «En los momentos de mayor terror, mucha gente redescubrió la tienda bajo casa, pero pasado ese periodo, nos olvidó».

Las superficies de mayor tamaño absorben el golpe con mayor facilidad, aunque no escapan al reto de seguir adaptándose, y hacerlo rápido. Después de un virus letal, una guerra o una crisis que se anuncia recién comenzada, entre otros, el delegado de Anged se preguntó qué vendrá después. «Es increíble como diez minutos de tres partidos -el Valladolid acababa de subir a primera gracias a errores de sus rivales- influirán tanto en el devenir económico, en el turismo y las ventas de una ciudad», ejemplificó. «Tenemos que estar preparados, porque seguirán pasando cosas», aceptó García, y valoró que ahora mismo «la inflación se come el ahorro de las familias».

Y es que la crisis económica es otro desafío que ya está aquí. «Hay cierta indignación con la subida de precios y eso el comercio también tiene que escucharlo», empatizó David de la Fuente, que indicó que además el ahora está muy marcado por «un momento en el que los hábitos del consumidor están cambiando mucho». Algo ante lo que el comercio no puede permitirse perder comba. «Castilla y León ha dado la talla», opinó, pero la respuesta tiene que seguir siendo «en términos de bienestar».

Modelo «Mediterráneo»

Posadas es, sin embargo, optimista al respecto: después de todo, el comercio alimentario ha desarrollado y consolidado un «modelo de éxito» en el que cifró que los supermercados han pasado a copar el 80 por ciento del movimiento comercial, frente al 40 de hace unos años. Donde hay que centrar los esfuerzos, opina, es en optimizar esa convivencia entre comercio de cercanía y de periferia, pero sobre todo en trabajar «más si cabe» para adaptarse al contexto con competitividad y aprovechar las ventajas del «modelo Mediterráneo». En otras palabras: «Eso de que a las 17 horas esté todo cerrado, que pasa en otros países de Europa, no lo ves en Valladolid o Palencia», indicó.

Unos horarios y un estilo de vida a los que sacar partido, y de los que se benefician asimismo las pequeñas tiendas. «Nosotros somos firmes defensores del comercio físico, del comercio de barrio, de ese modelo latino, de esa labor esencial de la tienda de pueblo y de la luz que da el comercio a la ciudad. Espero que nunca se apague, que no se pierda el comercio físico», apuntó el presidente de Conferco, que agrupa a 140.000 comerciantes. ¿Innovación? Por supuesto, pero sin olvidar que su «arma» más valiosa es el escaparate, recalcó, ante un «modelo impersonal, de ciudades llenas de furgonetas».

Carriedo, Garamendi, Aparicio y Cabero, durante una de las mesas
Carriedo, Garamendi, Aparicio y Cabero, durante una de las mesas – ABC
«Se confió en los ‘felices años 20’ pero la realidad nos pega duro»

No hay cara sin anverso, ni golpe que no tenga su revés. Y en esas está el comercio: empeñado en empujar, patalear y reinventarse para salir fortalecido de los empellones del contexto socioeconómico, pero sin dejar de reconocer vulnerabilidades, o que solo no puede con todo. Superación y crítica fueron de la mano en el encuentro de Valladolid, que habló de desafíos, pero también de esperanzas truncadas y peticiones de ayuda. «Este es un sector estratégico, esencial», alabó el presidente de la Comisión C4 de CEOE, Ricard Cabedo, que a continuación marcó ese doble filo de reto y debacle. «Tras la pandemia, algunos decían que llegarían unos nuevos ‘felices años 20’, pero la realidad ha superado las peores previsiones y nos ha pegado durísimo: sexta ola, crisis, paros de transporte, invasión de Ucrania, precios de la energía, inflación persistente…», enumeró.

Por eso, en la lista de demandas que presentó a continuación estuvieron un modelo energético eficiente, una bajada de impuestos, calidad institucional y seguridad, entre otras. No en vano, el máximo representante de la patronal, Antonio Garamendi, recalcó durante la apertura del evento el peso del sector, que implica el 13% del PIB español o sostiene el 17% de los empleos del país. Así, contrapuso cómo los negocios lograron que todo funcionase «a pesar de estar todos encerrados» con que, una vez pasado lo más duro de la pandemia, la mayoría de bajadas de persiana definitivas estén siendo de comercios. En concreto, una de cada dos, estimó.

Y es que el comercio, aunque decisivo para «la creación de riqueza» y la «fijación de población al territorio», es especialmente sensible a los actuales ‘golpes’, coincidió el presidente autonómico de CEOE, Santiago Aparicio, «Le afectan de lleno los grandes procesos que transforman la economía del mundo, como los cambios en las pautas de consumo, la imparable digitalización o el desarrollo sostenible», reseñó. Adversidad que, aun así, las empresas capean, lo que le confesó que le hace sentir «especialmente orgulloso».

En ese sentido, el presidente de la Comisión de Comercio de CEOE Castilla y León y director de Relaciones Institucionales de Mercadona en la Comunidad, Julio Casado, refirió más tarde que el comercio encarará los nuevos retos con «entusiasmo», recoge Ical, siempre y cuando cuente con un necesario apoyo de las administraciones y de la sociedad.

Como respuesta -a través de un vídeo- el presidente de la Junta reconoció la dicotomía: «Sabemos de vuestras dificultades, pero también de vuestra capacidad de lucha», resumió Alfonso Fernández Mañueco. El consejero de Economía, Carlos Fernández Carriedo, lo subrayó: «Vengo con ganas de aprender y escuchar», señaló, para certificar luego que desde la Junta están «dispuestos a abordar esas dificultades», entre alusiones a políticas de corte social o a favorecer una bajada de impuestos. «Buena suerte, y buen trabajo», se despidió.

Porque también a Internet hay muchas maneras de subirse, sea cual sea el tamaño del negocio. La dualidad venta física-digital es ya incuestionable, y más con los precios de la luz presionando la venta directa y a esos escaparates y superficies, tal y como mencionó García. «El principal reto es la transformación digital», señaló. «Pensábamos que era tener una página web, pero es mucho más, y pide un cambio cultural en las empresas», remachó. Porque al final, estas también necesitan identidad, y el equilibrio en el ecosistema de compras y ventas del que hablaba Posadas: «Todos los formatos pueden convivir en armonía», defendió García, «a mi hijo le costó entender que yo soy tendero, pero eso no hay que olvidarlo».

Medidas contra los robos

En todo caso, para que las empresas puedan ser «el motor de la recuperación económica», como deseó el delegado de Anged, desde Asucyl se reivindicaron «medidas de tipo legislativo y fiscal» ante problemáticas como el hurto o el absentismo laboral. Las pérdidas ocasionadas por los robos son, de hecho, una de las mayores preocupaciones de los comerciantes, por lo que aludieron a ello en varias ocasiones a lo largo de las conferencias. No abogaron, eso sí, por un entramado legal demasiado complejo. «Queremos normas, pero queremos que sean pocas y jugar el partido, porque conocemos el juego», aseveró Posadas, quien indicó que los empresarios querían que con sus impuestos se pagase la Sanidad pública, pero que para eso se tenía que «crear empleo» primero. Sus compañeros de mesa redonda le habían dado la razón: «Necesitamos agilizar procedimientos capaces de cambiar el escenario», arengó De la Fuente.

La charla entre los representantes finalizó con muchos asuntos pendientes: el debate y la profundidad de las disertaciones obligaba. También lo hacía un programa que había ido retrasándose poco a poco, de modo que la mesa redonda dejó paso a una breve intervención del director de Dia España, Ricardo Álvarez. También pasó por el escenario matutino del Centro Cultural Miguel Delibes el exministro de Asuntos Exteriores Josep Piqué, que habló de nuevos equilibrios geopolíticos.

Fuente: ABC