El comercio minorista vasco espera hablar en «términos de recuperación» tras el verano y volver «a corto plazo» al escenario prepandemia

La Confederación Vasca de Comercio – Euskomer ha pedido regular de nuevo las rebajas para recuperar su «efecto llamada» y su finalidad, que es dar salida a los stocks a final de temporada, y ha reconocido que no fue «una buena idea liberalizarlas» porque «ahora mismo no tienen ningún sentido» ante el «bombardeo con ofertas de todo tipo».

Euskomer, que integra a 101 asociaciones sectoriales y zonales y representa aproximadamente a 18.0000 puntos de venta en Euskadi, ha ofrecido este lunes una rueda de prensa con motivo de su asamblea general ordinaria, en la que ha hecho un análisis global de la situación del comercio en todo el País Vasco, así como los retos y objetivos de un sector que representa el 11% del PIB y el 14% del empleo.

En la rueda de prensa ha intervenido la presidenta de Euskomer, Estíbaliz Tello, acompañada de Iñaki Vivianco, vicepresidente de Aenkomer (Empresarios de Comercio y Servicios de Álava), Julia Díeguez, de Cecobi (Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia), Javier Ferreras, miembro del Consejo de Dirección de Gipuzkoa Merkatariak Federación, y la técnico de Gipuzkoa Merkatariak Maite Valmaseda.

Estíbaliz Tello ha señalado que, transcurridos dos años desde el anuncio de la pandemia, el comercio vasco «apunta el foco hacia delante» y apuesta por el futuro. Así, ha dicho que esperan que, finalizada la época estival, puedan hablar en «términos de recuperación» y volver «a corto plazo» al escenario prepandemia.

Tras afirmar que las expectativas son «mejores» que hace seis meses, ha indicado que el mes de abril marca «un punto de inflexión en positivo que se consolida en el mes de mayo». Sin embargo, ha precisado que estos dos meses, a expensas de los datos de junio, componen «un gráfico de dientes de sierra que comienza a finales de octubre de 2021, con una sucesión de bajadas y subidas mensuales, hasta el mes de abril de 2022».

Tello ha indicado que diciembre de 2021 con un peso relativo «importante» fue un mes de «descenso que fue determinante para que el ejercicio 2021 no fuera suficiente para recuperar las ventas perdidas en 2020».

Las expectativas, ha apuntado, están puestas en el segundo semestre de 2022 atendiendo a los datos de la «tibia mejoría» del mes de abril y a los datos «positivos» de mayo.

En ese sentido, ha reiterado que, «si todo se mantiene como está hasta ahora, sin más sorpresas de gran caldado, a finales de año podremos hablar de unas cifras bastante interesantes que nos auguran un 2023 en positivo».

Por otro lado, ha advertido que la densidad comercial media en Euskadi bajó el pasado año hasta el 10%, lo que supone que «cada vez hay más grandes cadenas y menos comercio local». Por ello, ha considerado necesario «no perder el equilibrio en favor de un comercio local amplio y variado», así como «el apoyo al mantenimiento del comercio con arraigo y compromiso local».

Asimismo, ha señalado que el personal ocupado en el sector comercial minorista para el total de Euskadi en el primer trimestre de 2022 ha aumentado un 3,8% en relación al mismo periodo de 2021, mientras que con respecto al cuarto trimestre de 2021 el aumento ha sido del 0,4%.

Tello ha apuntado la necesidad de que el sector «empiece a pensar en términos de competitividad». «El modelo comercial está viviendo continuos cambios y como sector reaccionamos y nos adaptamos aprovechando todo nuestro potencial. Toca comprometerse y actuar con responsabilidad», ha dicho.

REBAJAS

En cuanto a los temas que preocupan al sector y que consideran que son necesarios abordar a corto plazo, Estíbaliz Tello ha citado en primer lugar las rebajas. Según ha recordado, llevan «muchos años» solicitando una «profunda reflexión» al respecto porque «no fue una buena idea liberalizarlas», ya que «solo se ha favorecido a los grandes en detrimento del pequeño comercio».

Así, ha defendido que se regulen nuevamente y que se vuelva a una «política ordenada, con el objetivo de recuperar su impacto, su efecto llamada, y la finalidad para la que se crearon, que es dar salida a los stocks a final de temporada». «Necesitamos periodos de tiempo controlados, con una fecha de inicio y de fin, en los que todos participemos con las mismas reglas de juego», ha remarcado.

Según ha señalado, se mantienen ofertas a lo largo de todo el año, con «un impulso de consumo rápido de infinas mercaderias», de forma que las rebajas «han perdido totalmente todo el efecto llamada y el carácter que tenían, que era eliminar sobrantes al final de temporada».

«Las rebajas se han convertido en una etapa más de las ventas, en la que apenas hay ese impulso, esa afluencia de gente, ese deseo de comprar a mejor precio, porque durante todo el año estamos bombardeados con ofertas de todo tipo, a traves de todos los canales en los que se puedan realizar ventas», ha insistido.

Tello ha afirmado que las rebajas, «ahora mismo, no tienen ningún sentido, ni están en las fechas, ni en los tiempos, ni responden a la necesidad de quitarse los stocks sobrantes, que sigue estando ahí», por lo que «hay que volver a darle forma».

En cuanto a cierres comerciales, Tello ha destacado que los cierres más importantes «han venido dados por las grandes cadenas, a diferencia de comercio local que ha hecho un esfuerzo por mantener los puestos de trabajo de sus empleados, equipos que forman parte de nuestra familia y de nuestra responsabilidad».

El sector también está preocupado por la falta de relevo generacional y el impulso a la digitalización, por lo que apuestan por la omnicanalidad como «garantía a la hora de ser más competitivos». Además de defender la necesidad de los programas de asesoramiento personalizado «a medida» para ayudar a «diagnosticar aspectos de mejora», Tello ha demandado igualar la fiscalidad con los «gigantes» del comercio electrónico.

Tras advertir de que aunque el comercio local se sume a la digitalización, esa venta on-line que «nos piden nuestro clientes», no pueden «competir en márgenes», Tello ha solicitado «intervenir urgentemente para acabar con la actual discriminación fiscal vigente».

«A quien corresponda, hay que tomar medidas ya para acabar con las diferencias en la fiscalidad que conlleva la veta on-line, porque todos debemos jugar con las mismas reglas de juego», ha subrayado, para solicitar a las instituciones que sigan desarrollando campañas de sensibilización dirigidas a los consumidores.

La presidenta de Euskomer ha señalado, además, que el incremento de la inflación está afectando a las compras, ya que el comerciante «está soportando la subida en sus compras y no las está repercutiendo en el precio de venta al público». En este punto, Iñaki Vivanco, de Enkomer, ha precisado que en el sector de alimentación «sí que se está notando que está bajando el número de ventas y el ticket medio».

TICKET BAI

En cuanto al Ticket Bai, Estíbaliz Tello ha dicho que al sector le hubiera gustado que para la adaptación del sistema hubiera habido una coordinación entre los tres territorio y una armonización que «hubiera evitado comparaciones entre provincias». Sin embargo, ha señalado que «se implementa este año en Gipuzkoa y Álava y en 2024 en Bizkaia, con dos implementaciones y dos exigencias de sistema de digitalización diferentes».

En Gipuzkoa y Álava, ha explicado, las haciendas forales «exigen el control de las ventas, mientras que en Bizkaia en el sistema Batuz se integran, además de las ventas, el control de las compras y gastos, por lo que es más complejo». Cada territorio, han apuntado, «tiene diferencias informáticas, con lo que los provededores tienen que adaptarse a cada provincia con lo cual es un gasto mucho mayor para el comercio y también para las diputaciones».

Fuente: La Vanguardia