El incremento de los precios, la crisis energética, los retrasos en el transporte y el estancamiento del optimismo de los consumidores planean sobre las ventas

El comercio local espera con más preguntas que respuestas la vuelta de septiembre. En los últimos meses, varias amenazas se han cernido sobre sus ventas. Por una parte, el alto incremento de los precios de los artículos. Por otra, la crisis de los componente, el incremento del precio del carburante, la subida de la electricidad y los retrasos en el transporte. Todo planea sobre un sector que arrastra la desconfianza del consumidor y el aumento de las ventas on line.

En La Ventana Euskadi, Celestino Martínez, director de la consultora Actualiza Retail, dedicada a la puesta en marcha de proyectos de actualización, dinamización y reactivación del comercio local, ha resumido con la palabra «incertidumbre» la situación actual del sector. La pérdida del poder adquisitivo de los consumidores sumada a las noticias negativas sobre el futuro económico hacen que «podamos apuntar que se esté formando la tormenta perfecta». Martínez subraya que es un sector muy heterogéneo en el que cada tipo de establecimiento tiene una singularidad y donde cada negocio requiere una estrategia distinta, de ahí la importancia de apoyarse en los datos.

El consumidor podría optar por realizar algunos ajustes bruscos en los productos prescindibles y progresivos en los de primera necesidad. En cuanto a la estrategia, los comercios deberán trabajar aún más la relación con el cliente mejorando la experiencia de compra, aplicar nuevas formas de pago, trabajar los valores de marca, cuidar la atención post-compra y la exclusividad.

Menos establecimientos, más empleo

Más de 23.000 comercios conforman el parque empresarial en Euskadi. En la última década, ha perdido un 27% de sus establecimiento, aunque ha crecido en empleo. Tan solo el 6% de los establecimientos ofertan venta on line. Según la consultora Kantar, El 51% de las familias reducirá sus niveles de consumo por la inflación. Las áreas más afectadas serán las de ocio, restauración, cines y vacaciones. Además, ocho de cada diez encuestado

El 51% reducirá sus niveles de consumo por la inflación

«Van a cambiar las pautas de consumo», advierte Martínez. El 46% de los vascos seguimos yendo a las tiendas físicas. El porcentaje sube al 88% entre las personas mayores de 65 años. Más de la mitad de los consumidores, el 55%, va a mantener el presupuesto en alimentación y un 37% lo va a aumentar. No obstante, cada vez se comparan más los precios y se reparte la compra entre diferentes establecimientos, e incluso entre diferentes formatos de comercio. El 34% va a reducir el gasto en bares y restaurantes.

Fuente: cadenaser