Hasta un 55% de los consumidores antepone la experiencia de compra a la hora de adquirir moda, pero un 48% declara que busca alternativas más baratas. Además, aunque asegura consumir ropa sostenible, más del 60% no lo hace por los altos precios.

Con todo, las percepciones de bienes y productos sostenibles han cambiado.

     

El precio se mantiene imbatible como el principal driver del consumo de moda. En plena escalada histórica de la inflación en todo el mundo, 79% de los consumidores apuestan por moda asequible como principal motor de sus decisiones de compra, según el informe Future Consumer Index, elaborado por la consultora EY.

Aunque la sostenibilidad ha ganado terreno, el 67% de los consumidores se ve “disuadido” por los altos precios a la hora de comprar productos sostenibles, según el estudio, y un 48% de los encuestados declara que busca alternativas de consumo más baratas a la compra, como el alquiler o la segunda mano.

Con todo, las percepciones de bienes y productos sostenibles han cambiado. “Los consumidores confían, cada vez más, en la información que obtienen sobre los productos sostenibles de las empresas que los fabrican, aunque todavía hay un porcentaje decreciente que considera que estos bienes son de baja calidad y poco duraderos”, señala EY.

Un 48% de los consumidores confiesa que busca alternativas más baratas a la hora de comprar moda

Sólo un 24% de los consumidores asegura haber reducido su gasto en marcas que “no hacen lo suficiente para ayudar al medio ambiente” y un 36% de los encuestados afirma que planea comprar más productos de segunda mano en el futuro. Casi un tercio de los compradores asegura haberse dado de alta en una aplicación rastrea elementos sobre la huella de carbono e impacto ambiental de los productos.

Según el informe, el consumo descuenta ya el contexto de incertidumbre y la amenaza de una potencial recesión a finales de año. “En lugar de reaccionar pasivamente a las oleadas de cambio e incertidumbre, la población está respondiendo de manera activa, o al menos, lo está intentando”, explica la consultora. El 58% de los encuestados confiesa que siente que tiene el control de su vida y que esto es algo que quiere “proteger y extender”.

“Hay un deseo subyacente de vivir y gastar de manera auténtica”, destaca el informe, y precisa que “la gente se está acostumbrando a la incertidumbre y ahora vive con una mentalidad constante de estado de alerta”, sostiene EY.

Fuente: modaes.es