Pedro Sánchez anuncia nuevos impuestos para la banca y las eléctricas y la gratuidad de los abonos de Renfe durante cuatro meses

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un nuevo paquete de medidas para contener la actual escalada de la inflación. El plan del Ejecutivo pasa por instaurar dos nuevos impuestos extraordinarios, uno a las grandes entidades financieras y otro para las empresas energéticas, con los que recaudar nuevos fondos para financiar otras actuaciones para las familias de cara al último cuatrimestre del año, como la gratuidad de los abonos transporte de Renfe y rodalies o un ‘plus’ de 100 euros para los estudiantes con beca.

Recaudar más de aquellos que están ingresando más con la inflación para ayudar a aquellos que pagan más y se quedan con menos. Este es el esquema de las nuevas medidas que ha enumerado este martes el líder del Ejecutivo en su intervención en el Congreso. Con los dos nuevos gravámenes temporales desde el Gobierno de coalición confían en ingresar a futuro 7.000 millones de euros.

Abonos de Renfe gratis

El Estado mejorará sus ayudas para incentivar el uso del transporte público mientras sube el precio de la gasolina. Si en el primer paquete de medidas el Gobierno anuncio bonificaciones del 50% de los abonos transporte de Renfe, ahora sube su apuesta hasta el 100%. Es decir, entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre todos aquellos billetes de varios viajes de Renfe de cercanías, ‘rodalies’ y media distancia serán gratis. Lo que implicará un ahorro para las familias, que será mayor o menor dependiendo del trayecto que realicen. Un abono mensual de una zona en Barcelona cuesta, por ejemplo, 25,55 euros. Es decir, podrán ahorrarse hasta 100 euros en billetes.

Dicha medida se suma a la rebaja del 30% para los abonos del resto de transporte urbano y metropolitano, que las comunidades autónomas pueden completar hasta el 50% o el 60%. En Catalunya, la Generalitat ya avanzó que asumirá su parte de la bonificación.

100 euros al mes para los becados

El Gobierno ha identificado a los estudiantes becados y sus familias como uno de los colectivos vulnerables por la inflación y al que priorizar las ayudas, después del cheque de 200 euros para trabajadores de bajos ingresos anunciado en el primer paquete. Según ha anunciado Sánchez este martes, todos los estudiantes mayores de 16 años que estén percibiendo una beca pública verán la misma aumentada durante cuatro meses -de septiembre a diciembre- en 100 euros mensuales. El Ejecutivo calcula que alrededor de un millón de becados se beneficiarán de esta medida, que le costará a las arcas del Estado unos 400 millones de euros.

Sánchez ha avanzado otra actuación del Estado para ayudar a las familias que tendrá repercusión en la Comunidad de Madrid en los próximos años. Desde el Ejecutivo han prometido el desbloqueo inmediato de la ‘Operación Campamento‘, lo que permitirá la construcción de hasta 12.000 viviendas en Madrid, de las cuales el 60% serán públicas.

Impuestos a banca y energética
1.500 millones de la banca

El Ejecutivo pretende atacar los beneficios extra que sectores como la banca o las energéticas están extrayendo de la actual crisis. El precio del dinero crece y la subida de tipos que ultiman o ya han comenzado a aplicar los bancos centrales -tanto el Europeo como la FED- aumenta los ingresos de las entidades bancarias por esta vía. Es por eso que Sánchez ha anunciado la creación de un impuesto temporal para la banca, que estará en vigor durante 2 años y proveerá al Estado de un total de 1.500 millones al año.

El sector no ha recibido con buenos ojos el nuevo gravamen y parte de los inversores han reaccionado a la medida vendiendo sus acciones. Las cotizadas del Ibex han llegado a caer sobre el 9,5% poco después de anunciarse el nuevo impuesto temporal.

2.000 millones de las energéticas

Tal como le demandaba su socio de Gobierno, Unidas Podemos, Sánchez ha avanzado también la puesta en marcha de un impuesto temporal a las grandes empresas energéticas que se lucren del actual encarecimiento de la luz o el gas. Este estará en vigor en 2023 y 2024, para gravar así el reparto de dividendos y beneficios de los ejercicios 2022-2023. Con este el Ejecutivo pretende ingresar unos 2.000 millones al año.

El presidente del Gobierno ha aprovechado su intervención desde la tribuna de oradores para enumerar otras medidas no vinculadas con la evolución del IPC que el Gobierno pondrá en marcha durante los próximos meses. Entre las mismas destacan la aprobación de un fondo de 200 millones de euros para el despliegue del autoconsumo en edificios públicos, la aprobación de las leyes de movilidad sostenible, de industria y la de mecenazgo o el ya avanzado plan para estabilizar 67.000 plazas en el sector sanitario hoy ocupadas por interinos.

Fuente: El Periódico