Los responsables de tienda cobran una media de 27.076 euros anuales, un 2,46% más que hace dos años

El comercio insta a rebajar impuestos a las rentas medias para compensar la pérdida de poder adquisitivo

Los trabajadores del comercio elevaron los salarios una media del 2% tras el varapalo de la pandemia y la paralización parcial de la actividad en algunos momentos. Un estudio de la patronal del pequeño comercio Comertia-Coinsa sobre retribuciones constata que los sueldos más bajos de los puntos de venta de los miembros de la asociación son los que han subido más, como consecuencia de haberse elevado el salario mínimo interprofesional (SMI). En cambio, los más elevados en las mismas posiciones han reducido su salario medio en una tendencia a la igualación de sueldos. Los responsables de tienda cobran una media de 27.076 euros anuales (un 2,46% más que hace dos años) mientras que un vendedor cobró el año pasado 17.897 euros (1,76% más que hace dos años). Un director de una red de tiendas cobra una media de 62.913 euros anuales (2,33%). En cualquier caso la pérdida de poder adquisitivo de los empleados del comercio es elevada, del orden del 20% con respecto al 2009. El presidente de ComertiaDavid Sánchez, instó a a la Administración a «ser más eficiente» y a aplicar una rebaja de impuestos a las clases medias para elevar la renta disponible y compensar la alta inflación.

En opinión de los autores del estudio, el gran reto del sector comercial es actualmente retener a los nuevos empleados jóvenes con mecanismos salariales que premien la antigüedad en el puesto de trabajo. El nuevo vendedor estará en el futuro más orientado al cliente y a su experiencia como comprador, y tenderá a recibir salarios más altos por esa polivalencia comercial y de gestión.

La alta demanda de empleos en torno al sector logístico ha elevado las retribuciones en general en ese campo, lo mismo que en áreas de mantenimiento. Pero las cuantías de los salarios son relativamente bajas en todo el sector, en un contexto en el que «la mayoría de las organizaciones han tenido que ajustar sus estructuras y modelos organizativos a las nuevas circunstancias».

Nuevos síntomas de recuperación del comercio en Catalunya

El informe considera que si se tiene en cuenta que el IPC subió el año pasado el 7%, la subida del 2% puede considerarse muy baja. Pero los autores del estudio consideran que «aunque este dato parezca malo para el sector, la realidad es que la subida del 2% es similar al incremento salarial del mercado durante el mismo periodo (que fue más o menos del 2,5%), por lo que se ha mantenido la competitividad salarial respecto del mercado».

A la hora de prever la evolución futura de los salarios, el sector es prudente. Entre la subida de la inflación y la falta de personal cualificado invitan a pensar que podrían tener que subirse los salarios más en los próximos meses. La petición de rebajar impuestos está en la línea de evitar que sean las empresas las que asuman ese alza salarial previsible.

En el comercio catalán se percibe claramente que se está produciendo un «cambio de preferencias laborales de las nuevas generaciones, con un mayor peso de la internacionalización, el teletrabajo, las demandas de conciliación, etcétera». La situación podría desembocar en esa presión al alza de los salarios o la contratación preferente de jóvenes o personal menos cualificado. «La desaceleración de la economía para finales de año o 2023, con una subida de los tipos de interés y un enfriamiento del consumo puede provocar que el sector comercial vuelva a convertirse, como lo ha hecho históricamente, en un sector refugio y pueda mantener un crecimiento salarial más controlado». Quizá en ese caso, la espiral de incremento salarial y de precios podría llegar a mitigarse.

Comertia es una asociación catalana de empresas familiares del comercio y la distribución. Agrupa empresas de ‘retail’ con marca reconocida en su sector, con más de 25 trabajadores y facturación superior a los tres millones de euros. El 38% de sus asociados facturan más de 40 millones anuales. Los miembros de esta asociación constatan mayores dificultades este año para la gestión de sus negocios, como consecuencia de la inflación y unos costes energéticos en máximos históricos, la falta de productos, la escasez de materias primas y unos costes logísticos mayores.

Fuente: El Periódico