En tres años, habrá medio millón de jubilaciones en un sector muy afectado por la crisis

El pasado año echaron la persiana unos 9.000 negocios del sector del comercio minorista de calzado en España. El saldo, más de 6.000 empleos por cuenta ajena perdidos. Ya resulta casi imposible encontrar una ferretería, costureras o pequeñas zapaterías en los principales barrios de las grandes ciudades españolas. Entre la pandemia, que ha acelerado el cierre del pequeño comercio, y la subida de los precios de la electricidad, a la que se suma el decretazo energético, y de los materiales en España han desaparecido cerca de 11.150 microempresas que daban empleo a 23.314 personas.

Fotos a un zapatero en su taller de reparación.
Fotos a un zapatero en su taller de reparación. FOTO: JESÚS G. FERIA LA RAZON

Cuanto más pequeñas y familiares son las empresas, más sufren los estragos de la crisis generada por la situación económica, agravada por la invasión rusa de Ucrania. El 90% de las empresas españolas privadas son de carácter familiar y aportan el 70% de los puestos de trabajo y el 60% del PIB, según los datos del Instituto de la Empresa Familiar.

La sangría se agravará en los próximos tres años, cuando se produzca la jubilación de la jubilación de cerca de 500.000 autónomos del comercio y la hostelería, según alertó ayer la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). Los microempresarios representan el 73,62% de los trabajadores dedicados al sector servicios, lo que supone más de un millón y medio de trabajadores por cuenta propia, y de esos, casi el 40% se dedican al comercio y a la hostelería. Además, en el caso de la hostelería, más de 143.000 personas tienen entre 55 y 63 años, mientras que en el comercio ese porcentaje sube al 33,9%, según los datos de la Seguridad Social y del Ministerio de Trabajo citados por UPTA en su comunicado.

El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ve una «oportunidad» en esta «reconversión natural» del sector servicios en los próximos años y por eso reclama que la Estrategia Nacional de Impulso al Trabajo Autónomo (Endita) cambie «la economía del trabajo por cuenta propia con estrategias que verdaderamente mejoren la competitividad del colectivo».

Abad sostiene que el trabajo por cuenta propia debe apostar por actividades con valor añadido, ya que, en su opinión, «la economía de este país no puede sustentarse en abrir más bares y comercios».

Imagen de mercado de alimentación en el que se anuncia venta y alquiler de puestos por jubilación.
Imagen de mercado de alimentación en el que se anuncia venta y alquiler de puestos por jubilación. FOTO: JESÚS G. FERIA LA RAZON

«Las estrategias que están siguiendo algunas comunidades autónomas de ayudar al colectivo al pago de las cuotas resultan injustificadas e innecesarias en este contexto. El camino del trabajo autónomo debe transcurrir por el impulso de la digitalización, la formación y la competitividad», reclamó el presidente de UPTA.

A este problema se une la falta de personal. Al desaparecer las empresas familiares, especialmente en el caso de la hostelería, los locales de restauración echan en falta mano de obra. De hecho, se estima que solo este verano se habrán quedado vacantes unas 50.000 plazas de camareros y cocineros de las más de 120.000 sin cubrir en nuestro país, especialmente en los sectores más estacionales.

Fuente: larazon