El comercio minorita en España sigue su estela de caída. En junio, estas ventas fueron un 3,1% inferiores que durante el mismo periodo de 2019.

Las familias están reduciendo su gasto en bienes que no son de primera necesidad. En concreto, estas ventas son un 6,7% inferiores que las que se registraban antes de la pandemia.

Aunque España ha conseguido ir recuperando los niveles prepandemia en algunos sectores, como el turismo, hay otros en los que esta recuperación sigue siendo muy lenta. Una de ellas es la del comercio minorista. Esto es uno de los indicadores clave para la economía de un país, ya que refleja el gasto de las familias.

Según publica El Confidencial, en el mes de junio, el consumo de las familias se redujo un 0,3% en España, una caída mucho más leve que el 1,2% que perdió el conjunto de la eurozona. Sin embargo, esto es un problema para el país, puesto que se encuentra en esta situación desde que estalló la pandemia. En junio, estas ventas fueron un 3,1% inferiores que durante el mismo periodo de 2019.

Este dato refleja que España es el único país de la Unión Europea que no ha conseguido recuperar los niveles prepandemia, lo que le sitúa a la cola. 

Sin embargo, eso no significa que las familias españolas gasten menos de lo que lo hacían en 2019. De hecho, gastan un 14% más. La situación que estamos atravesando, marcada por la inflación, ha hecho que las familias hayan recortado el gasto.

En lo referente al comercio de alimentos, la evolución de España y la de la Unión Europea es muy similar. Esto es porque se trata de bienes de primera necesidad, y, por lo tanto, las familias no pueden reducir este gasto. 

En concreto, las ventas deflactadas de alimentación y bebidas no alcohólicas en España es un 1,6% inferior a la del año 2019, mientras que en el conjunto de la eurozona el avance es de apenas el 0,2%.

Sin embargo, la diferencia se encuentra en aquellos bienes que no sean de primera necesidad. En este campo es donde las familias están recortando su gasto. En España, estas ventas son un 6,7% inferiores que las que se registraban antes de la pandemia, mientras que en la eurozona han crecido un 6,5%.  

La economía española es muy diferente a la del resto de países europeos. Aquí, el covid-19 golpeó con más fuerza, lo que hizo que los comercios estuvieran cerrados o con restricciones mucho más tiempo. Además, cuenta con una economía sumergida mayor que en cualquier otro país, lo que también lastra la recuperación.

Todos estos factores hacen prever que no volveremos a tener el PIB de antes de la pandemia hasta el 2024. En algunos sectores, poco a poco se va volviendo a los niveles de antes de la pandemia. Un ejemplo son los 7,5 millones de turistas extranjeros que han visitado el país en julio y que se acercan a los más de 8 que tuvimos en el mismo periodo de 2019.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer para conseguir salir de esta situación y no ser el país europeo que menos crece. Para ello, un factor fundamental es recuperar el comercio minorista, ya que esto significará que las familias han podido recuperar parte del poder adquisitivo que perdieron con la llegada del covid-19.

Fuente: businessinsider