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La reconquista (comercial) de la calle don Jaime I en Zaragoza

La arteria zaragozana revitaliza su comercio y lidera la conversión del Centro Histórico en una galería comercial abierta, una vieja idea que ya toma forma

La vieja idea de convertir el casco histórico de Zaragoza en una gran galería comercial abierta que se extendiera desde la calle Don Jaime I hasta el Mercado Central comienza a coger forma. Tras el impasse de la pandemia –y después de ciertas desavenencias entre las asociaciones comerciales– aparecen brotes verdes en la vía que conecta la plaza de la Seo con el Teatro Principal. 

Será así por el desembarco de varias franquicias y comercios de proximidad al calor de la reforma de la calzada y del atractivo del centro zaragozano, así como de la dinamización de un centro histórico que quiere parecerse a los singulares barrios anglosajones donde el comercio a pie de calle es el rey.

Helados Italianos está preparando su apertura en esta arteria urbana de la Zaragoza romana. Incluso ya tiene colocado su letrero en el local de una vía que pasará a ser referencia en los paseos veraniegos con tres heladerías, pues se sumará a Tortosa y Helados Italianos Aldo. También la tienda de ropa Xi Store se ubicará en el número 17, donde antes se situaba Modas Manke. Y el Hotel Don Jaime 54 reabrirá durante estas Fiestas del Pilar tras la compra del edificio por parte de Mac Hoteles. También la ahora cerrada oficina de La Caixa se ha disgregado en dos locales más pequeños; uno de ellos ya está ocupado por la floristería La Natural, que ya se ubicaba en otro local cercano.

La tienda de moda Xi Store abrirá donde hasta ahora se ubicaba Modas Manke.

La tienda de moda Xi Store abrirá donde hasta ahora se ubicaba Modas Manke. JONATAN BERNAD

«El cambio de tendencia es evidente, ya que esta calle ha tenido siempre mucha estabilidad», explica Alicia Noguera, la responsable de locales comerciales de la consultora inmobiliaria CBRE en Zaragoza. Una de las razones que esgrimen desde esta firma al renacimiento de la vía es el abaratamiento del precio del suelo comercial. «Para un local medio de entre 100 y 200 metros cuadrados el precio está en 25 euros el metro cuadrado», apunta Alicia Noguera.

Zaragoza Esencial quiere convertir el casco en un entorno similar a zonas como Preciados o Bilbao Centro

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La cuestión es que Don Jaime vuelve a ser atractiva, sobre todo tras la reforma de que dejó la calzada a la misma altura que la acera siguiendo el ejemplo de otras galerías abiertas como Bilbao Centro o la calle Preciados en Madrid. Es la idea que quieren implementar desde el movimiento Zaragoza Esencial, que se integra en la asociación Zaragoza Centro.

«Hemos intentado dinamizar el entorno desde la pandemia con actividades en colaboración con la hostelería del Tubo, la semana de Goya y el fomento de la digitalización», revela Alejandro Aznar, uno de los responsables del movimiento. Zaragoza Esencial cuenta hoy con 1.022 comercios adscritos repartidos por su radio de acción.

De hecho, la alegría que recibe el comercio de Don Jaime se está trasladando a su entorno y las calles San Jorge, Espoz y Mina, Calle Mayor o Méndez Núñez empiezan a florecer contagiarse de este renovado fervor.

Helados Italianos ya trabaja en su nuevo local en esta arteria.

Helados Italianos ya trabaja en su nuevo local en esta arteria. JONATAN BERNAD

Así es como se está fraguando esta vieja idea del «distrito comercial abierto en el Casco Histórico» que pudiera «competir frente a frente con las grandes superficies», los preceptos bajo los que nació este movimiento hace ya cuatro años con tan solo siete firmas asociadas y ubicadas precisamente en la calle Don Jaime I. Tras el batacazo pandémico, que dejó temblando al comercio tradicional con el auge de la venta por Internet, la idea ha granado con fuerza y quiere reconquistar la calle. Digitalizarse o morir, decían, y aunque es cierto en parte, parece que las tiendas a pie de calle se han quitado la soga del cuello.

De hecho, Zaragoza aspira a compatibilizar esta galería comercial con los centros comerciales cerrados, que también asumen estos días cambios profundos. El mayor ejemplo es Grancasa, que lleva meses reformando sus fachadas y lavando su cara para el cliente. También Puerto Venecia registra un 99% de ocupación de sus locales. Más incierto es el futuro para La Torre Outlet, cuyos propietarios, la familia Soláns, sondea su venta dos años después de abrir. Y el Centro Augusta, que casi se olvida ya de su prometida reforma. No se hable ya de Plaza Imperial, que plantea el derribo de su galería comercial ante inviabilidad de su futuro.

La calle Alfonso, lejos de sus mejores tiempos

Sin embargo, otras arterias del centro histórico no logran salir del paso con la misma fortuna. Es el caso de la calle Alfonso, quizás la más transitada junto al paseo Independencia, que sigue en una espiral de desavenencias. Según explica la consultora Alicia Noguera, aunque se están haciendo «esfuerzos» por abaratar el precio del suelo y atraer así a franquicias y empresas que revitalicen la vía que conecta el Coso con la plaza del Pilar.

«El coste del metro cuadrado ronda los 40 euros por metro cuadrado, mientras que en la época álgida, allá por 2014, se situaba en torno a los 60 euros», apunta Noguera. «Llegamos a tener una disponibilidad del 25% en la calle Alfonso I, era una situación dramática. Pero ahora se ha reducido al 8% de los locales vacíos», comenta Noguera. Prueba de ello es la tienda de productos gourmet Sabor a España, que abrirá sus puertas antes de final de año.

La tienda Sabor a España ultima sus preparativos en la calle Alfonso I.

La tienda Sabor a España ultima sus preparativos en la calle Alfonso I. ANGEL DE CASTRO

Además otras vías secundarios están ganando activos como referentes comerciales en Zaragoza. La calle San Ignacio de Loyola espera la apertura de tiendas de moda como Pompeii, Blue Banana o Jott, que abrirán a lo largo de este año. Su crecimiento va en detrimento del paseo Damas, muy mermado sobre todo en su segundo tramo, donde hay una decena de locales vacíos desde que Inditex tomara la decisión de marcharse de la antaño selecta vía de la moda en la capital aragonesa allá por 2018. 

¿Dónde queda Zaragoza Zentro?

El ministerio prepara una ley de promoción a las áreas abiertas que Aragón tenía a punto

Suena a extravagancia, pero no es una locura para los comerciantes zaragozanos. Quieren convertir el centro histórico de la capital aragonesa en un semejante al Temple Bar de Dublín, el Old Town en Edimburgo o la neoyorquina Times Square. Un centro comercial abierto, a pie de calle, vaya, donde se aúne el comercio con el turismo y la hostelería.

Lo defienden así desde el movimiento Zaragoza Esencial, que pusieron la mira en el mundo anglosajón para concebir su idea de una Zaragoza que uniera lo tradicional y lo contemporáneamente urbano.

Pero el fondo del asunto radica en una cuestión legislativa. Este modelo de negocio se agrupa bajo el paraguas de los Distritos de Mejora de Negocio (BID por sus siglas en inglés), que recogen los principios para una colaboración público privada por la que la Administración ejecuta labores de embellecimiento y mejora de las zonas afectadas y los comercios aceptan pagar una fianza o una subida de los impuestos para llevar a cabo las mejoras pactadas.

Aragón, con la Dirección General de Comercio del Gobierno autonómico a la cabeza, lideraba en el país esta iniciativa junto a Cataluña. El Ejecutivo catalán se adelantó y presentó su anteproyecto de ley, que está en vigor desde hace unos meses. Sin embargo, el ministerio llamó a las autonomías a una mesa de negociación para establecer unos principios básicos Aragón decidió esperar para que la ley fuera de carácter estatal. Desde la consejería de Industria no desglosan qué propuestas están sobre la mesa, al menos de momento. Lo único que deslizan los comerciantes es que apostará por la transversalidad y la integración de todos los sectores implicados y que operen en la zona.La reconquista de la calle don Jaime I en Zaragoza

Por otro lado, el Ayuntamiento de Zaragoza también quiere impulsar las galerías abiertas a través de su Plan de Comercio Local. Las prioridades a corto plazo son revitalizar la calle Delicias –con sus polémicos toldos como primera medida– y el Casco Histórico, que coincide con los planes de Zaragoza Esencial de impulsar ese cogollito comercial que se extiende por Don Jaime I, San Vicente de Paúl, el Coso, César Augusto y el Mercado Central. El plan contempla también la creación de galerías comerciales a pies de calle en los entornos de varios barrios, como la ciudad universitaria, San José, Arrabal, Las Fuentes, Torrero, Actur, Casablanca y la zona centro.

La calle Don Jaime I sirve de ejemplo de esta revitalización. Los comerciantes reclamaban poner al mismo nivel la calzada y la acera para favorecer los paseos y el acercarse a los escaparates. Lo reivindicaban desde que surgiera la idea allá por los tiempos de la Expo 2008, pero no fue hasta una década más tarde cuando se convirtió en una realidad. A falta de conocer cómo se impulsarán los BID en España, la arteria zaragozana cuenta con 189 comercios adscritos al movimiento Zaragoza Esencial.

Fuente: elperiodicodearagon

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