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Barcelona: El precio del alquiler de comercios sube más en los barrios periféricos que en el centro

La ocupación media de locales en la ciudad es del 75%, todavía cuatro puntos por debajo de la que había antes de la pandemia

Los locales comerciales de los barrios periféricos de Barcelona están recuperando los precios más rápidamente que los del centro de la ciudad, que siguen siendo los más caros, pero al haber sufrido más el impacto de la pandemia, les está costando más remontar. Los últimos datos de los agentes de la propiedad inmobiliaria (API) muestran esta tendencia que, en cierto modo y pese a la gran distancia que hay, está actuando como factor de reequilibrio del territorio.

El Gòtic, el Raval, la Barceloneta y la Dreta de l’Eixample son, por este orden, los barrios que tienen los alquileres más altos este 2022 (véase gráfico), igual que un año antes, cuando comenzaron a normalizarse las rentas después del enloquecido 2020 que trastocó el mercado. En cambio, los incrementos en el último año más elevados se dan en Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou, la Vila Olímpica, la Trinitat Vella y el Coll. Los API no tienen cifras segregadas por barrios anteriores al 2021.

La irrupción de la covid y los primeros confinamientos obligaron a cerrar gran parte de la actividad comercial. Los barrios céntricos, los más turísticos, fueron los que más sufrieron. Su extensa oferta en gran medida dependiente de los visitantes (de otras partes de la ciudad, del área metropolitana, el resto de Catalunya, de otras zonas de España o del extranjero) les pasó factura. Un gran número de negocios cerró y la ocupación de locales en algunas zonas cayó al 60% e incluso al 50%. 

El ejemplo más llamativo del impacto de crisis de la covid fue el de la calle Ferran, en el Gòtic, que en el 2019 era un hervidero y de golpe pasó a ser un desierto comercial. Tanto es así, que, según los factores que tienen en cuenta en el sector (nivel de ocupación de los locales o parte dedicada a productos no cotidianos, entre otros) perdió su condición de eje prime y, aunque se está recuperando, todavía no la ha logrado volver a ser lo que fue.https://datawrapper.dwcdn.net/HPfJ5/1/https://datawrapper.dwcdn.net/wdNM2/1/https://datawrapper.dwcdn.net/ijRUE/1/

En cambio, los ejes comerciales de áreas más alejadas del centro aguantaron bien el envite de la coronacrisis. Algunos mejor que otros, pero en general mostraron una gran fortaleza. Y es aquí, en plena pandemia, donde está el origen de esta más rápida recuperación que se refleja en la evolución de los precios de los inmuebles. Muchos no tienen prácticamente ninguno sin actividad, lo que tensiona el mercado y eleva las rentas. Con todo, ahora, la ocupación global de los locales de Barcelona es del 75% cuando antes de la irrupción de la covid estaba en el 79%; por tanto, todavía cuatro puntos porcentuales por debajo.

“El 2020 fue muy complicado, se hicieron muchos ajustes fruto de los pactos de propietarios con inquilinos, fue un año con precios muy distorsionados”, explica Anna Puigdevall, directora general de la Associació d’Agents Immobiliaris de Catalunya (AIC). “La situación comenzó a normalizarse en el 2021 y este año continúa”, añade. Que las rentas estén subiendo más en los barrios periféricos que en el centro podría deberse, precisa, a que “a raíz de la pandemia nos hemos acostumbrado a hacer más cosas cerca de casa, a ir al comercio de proximidad”. Y cuando la actividad y la ocupación son altas, la tendencia es que las rentas suban, aunque, matiza, “la actual incertidumbre económica podría frenarlas”.

Durante toda la pandemia, excepto los dos meses de confinamiento, ha habido un número elevado de aperturas que ha compensado en gran medida los cierres. Según los datos recogidos por Eixos.cat a pie de calle, la rotación ha sido mayor de la que en plena crisis se esperaba, cuando en el sector se temía una parálisis, explica David Nogué, fundador y director de este observatorio económico. Ha contribuido que los propietarios y los inquilinos o los API se hayan puesto de acuerdo para ofrecer condiciones especiales para el alquiler de locales, como carencias de pago de varios meses y de otras facilidades. «Gracias a este tipo de medidas -añade Nogué-, comercios que se encontraban en ubicaciones más periféricas han aprovechado la ocasión para acceder a locales en áreas comerciales más céntricas e incluso prime«. 

La rotación ha sido mayor de la que en plena crisis se esperaba; el elevado número de aperturas ha compensado en gran medida los cierres

Hay otro factor que está empujando la recuperación en las áreas que no están en el centro: locales que antes eran comerciales ahora se dedican a otras actividades económicas, por ejemplo, como centros de distribución o de recogida de artículos comprados por internet. El incremento del comercio electrónico es otro de los elementos destacados de la pandemia y requiere de espacios próximos a los lugares de residencia. En este sentido, Puigdevall defiende que se faciliten nuevos usos, también como viviendas. “Esta es una asignatura pendiente en Barcelona -enfatiza-, debemos plantearnos qué hacemos con los locales vacíos”.

Los precios de los alquileres fluctúan de manera desigual. Entre los más caros, algunos están subiendo, como el Raval, otros bajando, como el Gòtic y otros que no se mueven, caso de la Barceloneta. En cualquier caso, añade Puigdevall, en este grupo de cabeza “no se observan grandes variaciones, puede que la salida de unos pocos locales y la entrada de otros nuevos varíen los datos”. 

Que los precios del 2022 en muchos barrios sean menores que los del 2021 obedece a varios factores. «La economía no va en tiempo real, hay una inercia que arrastramos de la pandemia con escenarios muy duros y una gran cantidad de cierres», recuerda Nogué, que también señala como factor que podría ser determinante «la rebaja de las expectativas de los propietarios ante el horizonte inmediato que no es bueno, por las restricciones energética, la guerra en Ucrania…»

Fuente: La Vanguardia

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