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La cara amarga del Black Friday: “No estamos para hacer descuentos, estamos más bien para cerrar”

El pequeño comercio asegura encarar la campaña del Black Friday a regañadientes, con pesimismo y sin margen para descuentos

Al pequeño comercio solo le faltaba el Black Friday. Lejos de las buenísimas expectativas de centros comercialesgrandes almacenes o ejes comerciales turísticos, los negocios más discretos se plantean esta cercana campaña de ofertas con resignación y sin mucha previsión de grandes rebajas. “No estamos para hacer descuentos, estamos más bien para cerrar”, sintetiza el presidente de Pimec ComerçÀlex Goñi. “Vamos muy ajustados con los márgenes como para bajar precios: este año no va a haber descuentos agresivos”, coinciden desde la Confederación Española de Comercio (CEC). “Se hará a regañadientes y con descuentos mínimos, porque nos hemos comido los márgenes”, completa el vicepresidente de Barcelona ComerçPròsper Puig.

Las tres asociaciones explican que, de entrada, este tipo de negocios ya no son muy partidarios de jornadas de descuentos fuera de la campaña oficial de rebajas, esencialmente por las dificultades que tienen para competir con las ofertas de los grandes. Además, “el que hace la compra en el Black Friday no la hace en la campaña de Navidad”, agrega Puig, como otro de los argumentos por los que no ven con buenos ojos esta jornada que, a su parecer, “se ha cargado el momento más expansivo del año”. Más aún este año, dice: “La gente tiene menor renta disponible que el año pasado, si el año pasado ya no duplicó la compra, tampoco lo hará este”.

Porque este noviembre, a la tendencia de avanzar compras se suma una inflación que no da tregua, la energía a precio de oro, las hipotecas en plena subida y un verano eterno que desincentiva la compra de ropa de invierno. “No se da ningún parámetro para el consumo se alegre”, afina el máximo responsable de Pimec Comerç, que se refiere a las compras no previstas, no esenciales o que se hacen por puro ocio.

De hecho, a mitad de octubre, una encuesta entre las empresas que asocia esta rama de la patronal de las pymes mostraba que un 27% de los negocios estaba teniendo problemas de liquidez derivados de la situación económica actual y que otro 45% preveía tenerlos. Puig asegura que en el sector de la moda en concreto, se está vendiendo de media un 20% menos que el año pasado, aunque conoce casos de tiendas que están hasta un 30% por debajo.

El efecto de la inflación

“El contexto económico no acompaña”, sintetizan desde la CEC. “Estamos asumiendo sobrecostes muy altos”, apuntan, advirtiendo asimismo que será muy difícil valorar este año si el Black Friday ha sido exitoso o no: es muy probable que la diferencia de precios con 2021 induzca a una falsa sensación de mayores ingresos, cuando a la práctica puede que se haya vendido igual o menos.  Noticias relacionadas

De todos modos, la presidenta de la Associació de Comerciants de Centres ComercialsSònia Plaza, resta importancia al día en sí. Para ella, el gran problema sería que siguiera haciendo calor hasta el Black Friday, pero independientemente de eso ­-opina-, que esa jornada en concreto vaya bien no será indicador de nada. “El balance dependerá mucho de la temporada en conjunto, de cómo venga de frío noviembre o de cómo caiga el puente de la Purísima”, asegura. “Al final, todos los años va bien el Black Friday, y eso no es señal de nada”, remata.

Puig, de Barcelona Comerç, lo tiene claro: “Es posible que haya euforia de consumo, pero la renta disponible de las familias es la que es, y si compran a finales de noviembre, no lo harán a mitad de diciembre”. 

Fuente: El Periódico

AGECU