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Los supermercados descartan un cambio de modelo hacia tiendas más pequeñas por el impacto de la inflación en el surtido

El director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Ignacio García Magarzo, indicó que los “ajustes” realizados en los supermercados si se ven en la necesidad de “simplificar surtidos para bajar costes y facilitar la compra” no “significa” que se produzca un cambio estructural en el modelo y que las tiendas “vayan a hacerse más pequeñas”.

El director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Ignacio García Magarzo, indicó que los “ajustes” realizados en los supermercados si se ven en la necesidad de “simplificar surtidos para bajar costes y facilitar la compra” no “significa” que se produzca un cambio estructural en el modelo y que las tiendas “vayan a hacerse más pequeñas”.

Así lo indicó en declaraciones a Servimedia el responsable de la patronal que representa a empresas como Mercadona, Lidl y Dia al respecto del impacto de la inflación en el comportamiento de los clientes de los supermercados, que buscan ahora productos más baratos, y su influencia en el surtido.

Magarzo señaló que el comportamiento del consumidor “cambia muy rápidamente” y que gracias a la “flexibilidad” de la distribución se pueden realizar modificaciones para adaptarse a la situación y, “pasado el tiempo”, el surtido puede volver a cambiar, como ya ha ocurrido “en el pasado”.

Fuentes del sector explicaron a Servimedia que en la crisis del año 2008 los consumidores empezaron a sustituir unos productos por otros de menos valor y que este fenómeno, que se repite ahora, “no tiene nada de particular” porque “pasa siempre que hay una crisis”.

Para subrayar el carácter coyuntural de los cambios de comportamiento, Magarzo enfatizó que el surtido “no ha dejado de crecer en lo que respecta a la amplitud de la oferta” pues “cada día que se lanza un nuevo producto es porque se atiende a una necesidad nueva que antes no existía”, como, ejemplo, las relacionadas con la salud y los alérgenos.

Las fuentes consultadas indicaron que la subida de precios en los supermercados se ha producido después de “20 años con los precios muy estables” debido al incremento de costes de las materias primas y energéticas agravada con la guerra en Ucrania, aunque revindicaron que la capacidad de elegir del consumidor es superior a la de los países europeos.

De esta manera, explicaron que un distribuidor puede plantearse por la subida de precios retirar un producto del surtido por los elevados costes no rentabilizados. No obstante, advirtieron de que estas decisiones se hacen en base a una “línea muy fina”, ya que, si un cliente no encuentra un producto, el supermercado puede perder la compra entera.

A este respecto, el presidente de la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ACES), Aurelio del Pino, que representa a empresas como Carrefour, Eroski o Supercor, declaró a Servimedia que estas decisiones dependerán de “cada empresa y su política comercial”, pero aseguró que seguirán apostando por “surtidos amplios” porque “siempre va a haber consumidores” que los van a “demandar”. “El sector debe atender a todos los consumidores y facilitar una oferta para todos los gustos y todos los bolsillos, porque el consumidor nos lo va a seguir exigiendo», señaló.

Las fuentes del sector destacaron a este respecto que, con los cambios poblacionales, “así cambiará el surtido y el servicio en las tiendas”, por lo que si España se dirige a tener un 30% de la población mayor de 65 años en 2030 primarán más los productos de menor tamaño y los frescos. La simplificación en épocas de crisis no se dirigirá a que haya menos surtido, sino que de un mismo producto pueda haber menos marcas, según explicaron.

Fuente: La Vanguardia

AGECU