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Llega la normativa que obliga a la hostelería a ofrecer envases reciclables gratis para las sobras

Este jueves entra en vigor la nueva normativa que regula el comercio al por menor de alimentos en España y que, entre otras novedades, obliga a bares y restaurantes a ofrecer a sus clientes, sin coste adicional, la posibilidad de llevarse las sobras de sus comidas en envases reutilizables, compostables o fácilmente reciclables.

La normativa, impulsada por el Gobierno, quiere avanzar con esta novedad en su lucha contra el desperdicio alimentario y en sostenibilidad para evitar el excesos de envasado, por lo que también permitirá a los clientes de hostelería llevar sus propios recipientes para las sobras.

En el caso del comercio minorista de alimentación, el Real Decreto impulsado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) del Ministerio de Consumo y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el de Sanidad, también se permite al cliente aportar este tipo de envases reutilizables aptos para el contacto con alimentos.

En el caso de los comercios, si vende alimentos en envases de vidrio, metal o cerámica, estos recipientes podrán reutilizarse siempre y cuando se cuenten con equipos que garanticen la adecuada limpieza y desinfección de los envases al ser retornados por los clientes, según indican desde Aesan.

Según avanzó el ministro de Consumo, Alberto Garzón, tras la aprobación el pasado 13 de diciembre, esta norma regula y aclara aspectos como las temperaturas de conservación, las condiciones de congelación y descongelación, los requisitos de exposición de productos o el uso del huevo como ingrediente, en comercios minoristas como carnicerías, pescaderías, obradores o bares y cafeterías.

Otras de las novedades de la norma es la ampliación de la consideración de comercios minoristas para vehículos de venta ambulante como los food truck, los almacenes de apoyo y las instalaciones donde se vendan alimentos al consumidor final.

Zonas de degustación y viviendas

El decreto también regula otros espacios como las zonas de degustación y establece condiciones específicas y más estrictas para las viviendas donde se elaboran alimentos destinados a la comercialización, al tiempo que permite establecer medidas de flexibilidad en comercios minoristas como el uso de superficies de madera en el caso de los métodos tradicionales de producción. En el caso de las viviendas, además, establece el requisito de empelar el espacio para servir comidas preparadas para su consumo in situ y no destinar la producción a eventos.

Desde la Aesan inciden en que la nueva normativa beneficia a más de 200.000 empresas que se dedican en nuestro país a la fabricación y/o comercialización de productos alimenticios, en su mayoría, pequeños negocios familiares y de proximidad.

Fuente: El Economista

AGECU