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Todos los aparcamientos de Barcelona podrán tener almacenes de reparto de mercancías

La normativa aprobada por el Ayuntamiento permitirá destinar a servicios complementarios hasta diez plazas de los parkings, ya sean públicos o privados

Allí donde ahora hay un coche aparcado, próximamente podrá encontrarse un almacén logístico, un armario de recogida de compras por internet o una estación de intercambio de baterías para motos eléctricas. Cada aparcamiento de rotación en Barcelona, tanto público como privado, podrá dedicar hasta diez plazas a otros servicios auxi­liares que vayan más allá de la guardia y custodia de automóviles para la que tienen licencia.

Es lo que ya vienen haciendo desde hace unos años en las instalaciones de la empresa pública Barcelona Serveis Municipals (BSM) o la privada Saba, aunque hasta ahora bajo el formato de pruebas piloto en las que acomodaban los nuevos usos en algún rincón poco aprovechado. Con la nueva normativa ya pueden hacerlo en el suelo planificado inicialmente para aparcar coches y queda regularizado con solidez legal para que puedan hacerlo los 620 parkings de rotación existentes en la capital catalana en el subsuelo y en edificios.

La medida forma parte de una estrategia para reducir el número de furgonetas en las calles de la ciudad

De esta manera se matan dos pájaros de un tiro. Se da nuevos usos a unos aparcamientos que ya no tienen tanta demanda como antes y se intenta retirar de la vía pública las furgonetas que reparten paquetes en segunda y tercera fila. Es lo que la teniente de alcaldía de Urbanismo, Janet Sanz, define como “el paso de los aparcamientos del siglo XX a los espacios polivalentes del siglo XXI”. 

En la empresa pública BSM, responsable de los aparcamientos municipales, bautizan estos lugares como “hubs de movilidad”, una denominación que también utilizan los grandes operadores del sector, pero que hasta ahora pasaba de refilón en los numerosos garajes de pequeños empresarios que van por su cuenta y corrían el riesgo de que el tren de la modernidad, con sus palabras en inglés y sus puntos de carga eléctricos, les pasase de largo.

El éxito dependerá de la complicidad y el interés de las empresas de reparto. Compañías como Geever, que distribuyen con unos carros desde pequeños almacenes instalados en los parkings o incluso en trasteros, marcan el camino de futuro. La concejal de Movilidad, Laia Bonet, asegura que hay diversas empresas de reparto interesadas en las nuevas oportunidades abiertas a partir de ahora, pudiendo utilizar pequeños espacios como microplataformas de distribución de última milla o como minimuelles de carga y descarga al que lleguen las furgonetas por la noche y otros vehículos más pequeños hagan la entrega al consumidor final durante el día.

El plan establece un mínimo de 40 plazas de rotación y un máximo de diez para otros usos

La principal condición del nuevo plan especial urbanístico es que se sigan garantizado un mínimo de 40 plazas de rotación y las nuevas actividades ocupen un máximo de diez para evitar que algún aparcamiento en posición privilegiada acabe convertido en almacén cuando eso solo puede ser una actividad complementaria. En ese sentido, el plan establece también que la realización de tareas de carga y descarga o similares se deberá hacer sin interferir en el funcionamiento del aparcamiento, y abre la posibilidad de establecer una regulación horaria para determinadas cuestiones. Lo que sí que deja claro desde un primer momento es la limitación de la implantación de estos nuevos usos a la primera planta subterránea por cuestiones de seguridad en caso de incendio.

La normativa, que ahora sale a exposición pública, cuenta con el apoyo del Gremio de Garajes de Barcelona, muy crítico con las medidas restrictivas con el vehículo privado. En esta ocasión, su presidente, Xavier Ferrer, incluso ha estado presente en la presentación de la medida junto a las tenientes de alcaldía Sanz y Bonet. La intención es que las nuevas posibilidades ya estén regularizadas antes de que acabe el mandato, en mayo.

Aunque el reparto de paquetes probablemente sea la cuestión más relevante, el texto legal da cabida también a otras posibilidades que pueden aportar ingresos a los propietarios de aparcamientos como los cajeros automáticos en la línea del plan municipal presentado hace unos días para hacer frente a la desaparición de entidades bancarias en los barrios. También se abre la puerta a consignas en las que se conserva el frío y que pueden ser una nueva vía de negocio para pequeños comercios de producto fresco de los mercados municipales.

Fuente: La Vanguardia

AGECU