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José Antonio Seijas: «Sin comercio no hay ciudad, en la pandemia vimos que era terrorífico»

Presidente de Comercio punto compostela

«Cercanía al cliente y asesoramiento personalizado son nuestras bazas»

José Antonio Seijas preside la Asociación Comercio Punto Compostela desde su creación, en el 2019. En su presentación, en septiembre de aquel año, dejó claro que uno de los objetivos de la entidad era la defensa del pequeño comercio y, muy especialmente, lograr la unión del colectivo para que su voz se escuchara de forma nítida en los despachos de los que toman decisiones que afectan directamente a los pequeños comerciantes.

—Casi un lustro desde la presentación de la asociación, tras dos años duros por la pandemia, ¿el 2023 fue el de la recuperación?

—El balance es más bien flojo. Desde el 2007 hasta ahora estamos en un constante Tourmalet, y tratamos de subirlo, pero cuesta bastante. En pocas palabras, salvando la situación a duras penas y sin grandes alardes.https://d-11895387611046206383.ampproject.net/2401032027001/frame.html

—¿No era usted pesimista?

—Aquella fue una crisis económica complicada, y fue superándose, pero hay otros factores. Hubo grandes cambios que nos obligaron a adaptarnos a los nuevos tiempos. Un ejemplo son las compras por internet. Y al pequeño comercio no le quedó otra que apuntarse. Hubo un momento en el que las ventas salieron del pequeño comercio para moverse en internet, en plataformas y en centros comerciales.

—Algunos comerciantes creen que la fiebre de comprar por internet está pasando. ¿Qué opina?

—La venta online vino para quedarse. Incluso, la gente que retoma las compras en el pequeño comercio echa un vistazo a la web antes de venir, son un complemento. Tras la pandemia, gracias a la actividad de las asociaciones, de las federaciones y administraciones, se fue recuperando a los clientes. Los bonos activa y corazón consiguieron meter otra vez a la gente en el comercio. Aun así, la situación, en general, no es boyante.

—No cesa el goteo de cierres en el pequeño comercio. ¿Qué pasa?

—Hay muchas razones. La mayoría de los negocios asumen alquileres que siguen muy altos y, por otro lado, empezar siempre es muy complicado: alquileres caros, competencia de grandes superficies y falta de experiencia. El comercio requiere formación y saber gestionar. El pequeño comercio tiene sus propias bazas.

—¿Está perdida la lucha con los grandes?

—Si la damos por perdida, es mejor irse a casa. Somos pequeños, pero unidos podemos hacer fuerza. El grande tiene sus armas, pero Goliat fue vencido por David. La gente que viene al pequeño comercio busca una relación de confianza, consejo y un asesoramiento personalizado que no consigue en el grande. Nuestra gran baza es la cercanía, el asesoramiento, la confianza.

—¿Los grandes les copian?

—Naturalmente, pero el grande no entra en los detalles. Hace campañas tremebundas que no se sabe de dónde salen. Nadie sabe sus márgenes de beneficios.

—Una de las causas de los cierres son los altos alquileres. ¿Se podrían dar ayudas?

—Habría que buscar fórmulas.

—¿Es partidario de regular los alquileres?

—Lo que está claro es que, sin comercio, no hay ciudad. Si cerraran todos los comercios, la situación sería tremebunda. No quiero imaginar a Santiago sin comercio.

—Lo vimos en el confinamiento.

—Efectivamente. Fue una visión terrorífica y, en cambio, parece que hay gente obstinada en esto. Esa idea de destinar bajos comerciales a viviendas será buena para tener casas, pero no puede ser donde fluye el comercio.

—El casco viejo está más especializado en el turismo. ¿Esto favorece al Ensanche?

—Hubo una época en que la calle comercial era Caldeirería. El turismo estaba en la Rúa Nova y en el Franco, pero ya no es así. Echaron al comercio hacia el Ensanche y montaron chiringuitos de recuerdos y bares. Los vecinos se fueron. El comercio vive de la gente. Tenemos 98.000 habitantes y unos clientes potenciales que suman 260.000. Los acostumbraron a ir de bares al casco histórico y a comprar en el Ensanche o en centros comerciales.

—Empezó pesimista, pero ahora está más optimista. ¿El Ensanche se recupera?

—Está en vías de recuperación. El Ensanche vive de la gente de Santiago. Los de fuera llegan por autopista directamente al centro comercial. Una ventaja es que los de Santiago ya no se van a comprar fuera, como ocurría antes de que abrieran aquí las grandes superficies.

«Es muy necesario volver al modelo anterior de rebajas»

Seijas indica que una de las principales reivindicaciones del pequeño comercio es volver al modelo anterior de rebajas «cuando el fin de los descuentos era eliminar estocaje para deshacerse de las tallas que iban quedando sueltas, porque había que vaciar almacén para traer lo nuevo. Cuando las rebajas pasan a ser la ley de la selva, los pequeños no pueden hacer grandes descuentos, porque solo les quedaría cerrar. Un producto de una marca concreta tiene un precio de coste tasado y un precio de venta tasado, que es igual en todos los sitios, el descuento no puede superar el margen. ¿Con qué pagas gastos y el propio producto? Desde la Federación Española, en la que está integrada la gallega de la que soy vicepresidente, se pelea para que se regulen nuevamente».

—¿Qué posibilidades hay de que atiendan esta petición?

—Hace unos años, tres o cuatro, se nos prometió llevar a cabo esto, que depende del Gobierno central. Creo que a los grandes también les interesa regularlo, porque para ellos las rebajas tampoco son lo que eran.

—¿Qué les pedirá a los responsables políticos del comercio?

—Pediría que escuchen a los que entendemos de esto, a los que estamos al frente de los comercios. Deberían tener en cuenta la voz de los que conocemos de primera mano la problemática del comercio, porque sabríamos enfocarlo mejor que un directivo que no conoce por dentro al sector. Por ejemplo, los bonos activa y corazón funcionan bien, pero no se pueden poner en pleno Black Friday y en víspera de Navidad. La gente en esa fecha ya compra.

—Aproveche, dígales cuándo funcionarían mejor los bonos.

—A finales de febrero, entre campañas. O antes de octubre. O en octubre, pero no en noviembre.

—¿Cuál es la medida más necesaria para el sector?

—La más importante de todas es volver a regular las rebajas: fechas concretas y poner fin a la situación actual que ahoga a los pequeños. No tenemos otra opción que sumarnos a lo que marcan los grandes, pero es muy necesario que regulen los períodos de descuentos, volver al modelo anterior. Pediría a las administraciones que presionen al Gobierno central para que sea así.

Fuente: La Voz de Galicia

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos