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Los comercios, contra las cuerdas: un 52% espera una caída de las ventas en 2024

En los últimos dos años han cerrado una media de 34 locales cada día en España

Cada día desaparecen en España una media de 34 autónomos dedicados al comercio. Una pérdida de tejido productivo que lleva sucediendo dos años, debido sobre todo al golpe de la inflación en este periodo.

La subida de los precios y el freno de la demanda ha sido el principal problema del sector, que sufre también la competencia de las grandes empresas -sobre todo plataformas de distribución digitales, ya que tan sólo el 28% de las empreas del sector dispone de canal de venta online o ecommerce-, el impago de clientes y los problemas de financiación, derivados del encarecimiento del crédito por la subida de los tipos de interés y las dificultades para acceder a nuevos fondos.

Estas circunstancias llevan al 52% de las empresas del sector a prever una caída de sus ventas en 2024, según la última edición del Observatorio de Competitividad Empresarial elaborado por la Cámara de Comercio de España a partir de 400 encuestas, al que ha tenido acceso EL MUNDO. El pesimismo es mayor entre las compañías más pequeñas -de 0 a 9 empleados-, ya que en este segmento un 58% pronostica una situación menos favorable en este ejercicio que acaba de empezar.

Pese a las dificultades, los comercios han mantenido en general el empleo: un 73,8% han seguido con el mismo número de trabajadores, mientras que un 16,5% ha hecho nuevas contrataciones, con lo que en total 9 de cada 10 empresas han aumentado o mantenido la plantilla, según el documento. Esta percepción es coherente con los datos de afiliación a la Seguridad Social, que demuestran que en el conjunto del año se han sumado 34.558 asalariados al sector.

Este buen dinamismo queda amortiguado por la sangría entre los autónomos, que en muchos casos se han visto obligados a cerrar. «Asistimos impasibles a la extinción del comercio minorista«, lamentaba hace unos meses una de las mayores asociaciones de autónomos del país, UPTA. «El sector más perjudicado a lo largo del año sigue siendo el comercio. Destaca el elevado número de negocios que se han perdido, sin duda debido a la crisis económica, la escasez y los elevados precios de las materias primas, del combustible y la electricidad. Más que nunca es necesario activar un plan de rescate para el comercio tradicional», pedía Eduardo Abad, su presidente.

Son varias las reivindicaciones que tiene este sector. Según el Observatorio, un 82% de las compañías del ramo piden que se relaje la presión fiscal, es decir, que bajen las cargas tributarias para poder tener más renta disponible; mientras que un 35,5% ve necesario que se mejore la información sobre subvenciones a las que poder acceder; un 14,3% pide una regulación más uniforme; y un 9% pide programas de dinamización comercial.

Pese a las dificultades, que prácticamente la mitad del tejido productivo (el 48%) prevea una mejora de sus ventas en 2024 puede considerarse un dato positivo, dado el contexto de incertidumbre y ralentización económica que vive el país, con un Producto Interior Bruto (PIB) que va frenándose poco a poco.

En el último año, el Valor Añadido Bruto (VAB, equivalente a la producción) del comercio, el transporte y la hostelería se ha ido desacelerando progresivamente. Subió un 2,4% en el primer trimestre, un 1,1% en el segundo y se contrajo un 0,1% en el tercero, según los datos de Contabilidad Nacional trimestral ajustados de estacionalidad y calendario.

Este descenso durante el año habría sido más acusado de no ser porque el gasto en consumo de las familias se ha mantenido en terreno positivo, aunque también ha ido desinflándose hasta registrar un tímido avance del 0,2% en el tercero.

«Las familias españolas han afrontado el actual ciclo de subidas de tipos de interés bastante mejor que en otros episodios debido a la fortaleza del mercado laboral y a la mejora de la renta bruta nominal, y ello a pesar del repunte de la inflación (…) El mejor indicador de que las familias están resistiendo mejor que en otros ciclos se puede comprobar en la evolución de la morosidad hipotecaria que se mantiene contenida en niveles bajos (12.400 millones de euros, el 2,5%), y con un ligero aumento de 442 millones en el segundo trimestre de 2023″, señalaba a finales de diciembre BBVA Research, que estima que «la transmisión de la subida de tipos a las cargas financieras de los hogares todavía no se ha completado».

Fuente: El Mundo

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos