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Unas rebajas deslucidas condenan al pequeño comercio: «Han perdido el atractivo»

Las tiendas reconocen que las ventas en este periodo han estado por debajo de sus previsiones

Las rebajas de invierno han pasado sin pena ni gloria. Sobre todo, para el comercio más pequeño, que en estas semanas hace balance de lo que ha supuesto en sus cuentas esta apuesta comercial. Atrás han quedado las imágenes de largas colas de clientes esperando de forma física a que las tiendas abran sus puertas; la espera en muchos casos se hace ahora ‘online’ -las páginas de las grandes cadenas suelen dar luz verde a los descuentos algunas horas antes-, y la afluencia a las tiendas físicas cae, centrando su momento destacado en las primeras semanas de rebajas, las de después de Reyes.

Estos periodos de descuentos, que suelen alargarse hasta finales de febrero e incluso llegar a marzo en algunos casos con el atractivo de «segundas» e incluso «terceras rebajas», han ido perdiendo fuerza en los últimos años, condenando sobre todo a los negocios pequeños, ubicados en los barrios fuera del centro de las ciudades y de las zonas más comerciales. Su músculo para competir con los grandes en rebajas -a costa de sus márgenes- es mínimo.

«Los datos de ventas en la campaña de rebajas vienen a confirmar, un año más, lo que venimos señalando recurrentemente, y es que la desregularización de los periodos de rebajas ha hecho que estas pierdan el impacto y atractivo en el consumidor. Esto, sumado a un escenario de incertidumbre e inflación como el actual, ha dado lugar a una campaña de rebajas que se sitúa incluso por debajo de las bajas expectativas que tenía el sector», cuentan desde la Confederación Española de Comercio (CEC). Una percepción similar tienen en el sector textil: «Las rebajas ya no tienen ese efecto de antaño ni reclamo para el cliente», apunta el presidente de Acotex, Eduardo Zamácola.

Los datos dan la razón a estas patronales, que representan a las pequeñas y medianas empresas del comercio. Tras una campaña de Navidad «relativamente positiva», con un ligero aumento de las ventas respecto a 2022, sobre todo en aquellos comercios dedicados al equipamiento personal, el comercio minorista esperaba para la campaña de rebajas un aumento del 5% respecto al año anterior. De hecho, lo hacían con sus campañas reforzadas desde el periodo navideño: Randstad estimó que estos meses generarían en nuestro país más de 347.000 nuevas contrataciones, un 3,5% menos que el año pasado; de estos contratos, 96.000 pertenecen al sector comercio. En el caso del portal de empleo InfoJobs, este año ofertó más de 28.500 puestos de trabajo relacionados con compras, logística y almacén para este periodo.

No obstante, y pese a las optimistas promociones del pequeño y mediano comercio para la campaña de rebajas, se ha quedado muy lejos. «Tal y como indica el Índice General del Comercio Minorista, a precios constantes corregido de efectos estacionales y de calendario, esta variación interanual no ha superado el 0,3%», asumen desde la patronal del pequeño comercio, detallando: «Atendiendo a la tasa mensual, los resultados tampoco son positivos y el índice de ventas cae un 0,5% respecto a diciembre». Siguiendo la tendencia de años anteriores, la de estas rebajas de invierno ha sido «una campaña breve». En concreto, resume la CEC, las ventas se concentraron en las dos primeras semanas «para después perder su impacto, al haberse convertido en un periodo de descuentos más en la espiral de promociones que se encadenan a lo largo del año».

En el sector textil, el panorama tampoco es demasiado halagüeño y las rebajas no han supuesto el tirón que se esperaba, al menos entre los pequeños operadores. En enero, se desprende del barómetro de Acotex, las ventas del sector se incrementaron solo un 1,8%, algo que desde la patronal achacan a que «el cliente tiene menos renta disponible y el textil ha pasado a segundo plano en cuento a prioridades de consumo, antes está la restauración y el ocio, y si a esto le sumamos menos turistas ya que el mes de enero no es de los mejores meses en cuanto a turismo se refiere esto se traduce en pocas compras en nuestras tiendas».

EL BALANCE DEL SECTOR EN CIFRAS
0,3 Es el porcentaje que han aumentado las ventas del pequeño y mediano comercio durante el periodo de rebajas respecto al año pasado, según el ICM.
1,3 Es el porcentaje de aumento de ventas registrado por la patronal del textil, Acotex, durante el mes de febrero.
33 Es el porcentaje de caída de gasto registrado en vestimenta entre 2008 y 2023, según un informe de Kantar Worldpanel, que apunta los cambios de hábitos provocados por el covid.

A cierre de febrero, las ventas del textil, medidas por Acotex, se habían incrementado un 1,3%. «Seguimos con una marcha errática en facturación», asume Zamácola, que apunta a varios factores para explicarlo; primero, la pérdida de fuerza de las rebajas; después, que en un mes de febrero que «durante muchos días hemos tenido un clima más propio de primavera que de invierno lo que no ha favorecido en nada para vender las prendas de invierno a pesar de estar con descuentos importantes». A esto se suma la ya mencionada caída del turismo propia de este mes y al cambio en las prioridades de los clientes.

El análisis que hacen desde la CEC es que estas cifras llegan en un momento muy complicado para sus tiendas. «Se producen en un contexto de altísimos sobrecostes que los comerciantes llevan aguantando desde hace meses», apostillan.

El balance de las empresas coincide con la publicación estos días de un informe relativo al sector de la moda por parte de Kantar Worldpanel. Según estos expertos, el final de la pandemia provocó cambios y ajustes en el sector y en las prioridades y hábitos de compra del consumidor, lo que achacan a que hoy nos encontremos «con menos compradores de moda, que compran con menos frecuencia y que gastan en vestimenta en textil un 33% menos que en 2008 (584 euros frente a 393).

Fuente: ABC

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos