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Madrid lanza un salvavidas a los comercios ‘de toda la vida’ de los pueblos de menos de 1.000 habitantes

El Gobierno autonómico ha aprobados dos nuevas líneas de ayudas para mantener los pequeños negocios ya existentes y para fomentar la apertura de nuevos establecimientos

Frenar el éxodo rural con políticas que ayuden a que los ciudadanos puedan desarrollar sus proyectos de vida en sus pueblos, por muy pequeños que estos sean, es una de las prioridades del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que en los últimos meses ha lanzado varias iniciativas para promover la dinamización de estos municipios como, por ejemplo, la deducción de hasta 1.000 euros en el IRPF a menores de 35 años que se muden a pueblos en riesgo de despoblación.

En esta misma línea, el consejero de Presidencias, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, anunciaba este lunes dos nuevas líneas de ayudas para fomentar la creación de nuevos comercios minoristas en municipios de menos de 1.000 habitantes, así como el mantenimiento de los ya existentes.

Se trata pues de una suerte de ‘salvavidas’ para que los popularmente conocidos como ‘tiendas de toda la vida’ no se vean obligadas a echar el cierre y, al mismo tiempo, impulsar que abran nuevos comercios de este tipo.

En concreto, este segundo programa de subvenciones, capitaneado por la Dirección General de Reequilibrio Territorial, busca ayudar a la apertura de nuevos establecimientos comerciales minoristas de productos y servicios básicos como son los de alimentación, higiene, asistencia a mayores, de salud, veterinarios de limpieza mantenimiento o reparaciones. Asimismo, también ayudarán a los servicios relacionados con la protección y atención de víctimas de violencia de género o psicología.

Sobre la primera de las líneas de ayudas, destinada al mantenimiento de los negocios ya existentes, fuentes del departamento comandado por García Martín recuerdan que los pequeños comercios de este tipo son «los más vulnerables» ante cualquier crisis, como la reciente del covid-19 en la que muchos de ellos se vieron obligados a bajar la persiana para siempre, y son los que «más liquidez necesitan pero mayores dificultades tienen para acceder a crédito y financiación».

Así, esgrimen que «este tipo de medidas que permiten reforzar los servicios existentes o ayudar a la creación de nuevos, especialmente en las localidades con mayor riesgo de despoblación, repercuten en el fomento del desarrollo económico y en el bienestar de todos sus vecinos, consiguiendo asentar población y asegurando el reequilibrio territorial».

«El pequeño comercio constituye una pieza muy importante para cualquier región por lo que supone para el desarrollo económico local y por el gran impacto social que conlleva. Y es que los pequeños negocios, que pueden ir desde el comercio minorista hasta servicios más profesionales, son los encargados de, juntos con los propios vecinos, forjar el carácter de un municipio, permitiendo a los visitantes y turistas hacerse una idea de sus valores e identidad», agregan esas mismas fuentes.

Medidas fiscales contra la despoblación

Además, para combatir lo despoblación de los municipios rurales el Gobierno madrileño también ha diseñado un paquete de medidas fiscales para los menores de 35 años que establezcan su residencia habitual en alguno de los 73 pueblos de Madrid con menos de 2.500 habitantes.

Se trata, por un lado, de una deducción de 1.000 euros por traslado a esas localidades en el periodo impositivo en que se produzca, siempre que se mantenga allí la vivienda habitual durante todo ese año y los tres siguientes.

Además, se incluye una nueva rebaja para estos contribuyentes en el IRPF por la adquisición o rehabilitación de su domicilio habitual, que será del 10 % del precio de adquisición o reforma, con un límite anual de 1.500 euros. Junto a ello, otra bonificación del 100 % en los impuestos de Transmisiones Patrimoniales en caso de adquisición de un inmueble de segunda mano, como de Actos Jurídicos Documentados, en caso de que sea nuevo. Estas tres medidas podrán ser acumulables, es decir, que un joven que se traslade a un municipio rural y adquiera una vivienda, podría aplicárselas todas.

Fuente: eldebate

AGECU - Asociación Española para la Gerencia de Centros Urbanos