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Las ventas de moda en España se mantienen en negativo en su peor evolución en cuatro años

Las serias dificultades por las que atraviesa el sector del comercio minorista de textil y moda en España han vuelto a ponerse de manifiesto durante este último mes de abril de 2024. Mes en el que el conjunto del sector ha terminado por firmar una nueva y última evolución, a la baja, de sus niveles de facturación, concatenando con esta la segunda caída consecutiva de ventas en lo que llevamos de año, con respecto a los registros del pasado ejercicio; el peor desempeño experimentado por el sector desde 2021.

En base a este respecto a los datos y registros analizados desde la Asociación Nacional de Moda Retail Acotex, como base para la elaboración de su estudio mensual sobre la evolución del registro de las ventas en moda a través del canal minorista en España, el conjunto del sector en nuestro país terminó este pasado mes de abril registrando una caída de la facturación de un -1,2 por ciento. Un desempeño que como único dato positivo aporta el de “contener” la caída de las ventas del sector tras la bajada del -7,9 por ciento de la facturación registrada durante el pasado mes de marzo, pero sumando así la segunda caída consecutiva de ventas experimentada por el sector de la venta minorista en España en lo que llevamos de este año de 2024. Una situación en la que no se veía inmersa y que no había vuelto a repetirse tras la caída de ventas del -15,5 por ciento y del -0,3 por ciento registradas en los meses de mayo y junio de 2021, respectivamente, y que en su caso se producían como los últimos coletazos de la brusquísima caída de la facturación registrada por el sector como resultado de la irrupción de la pandemia por coronavirus.

Como resultado de esta última evolución negativa de las ventas registrada en el mes de abril, y sumándose esta a la caída registrada en marzo, el acumulado anual de las ventas en moda retail en España queda en terreno negativo, sumando una caída del -1,48 por ciento de las ventas con respecto a los niveles de facturación de 2023. Un a todas luces mal desempeño, únicamente compensado con los ligeros repuntes de las ventas registrados en enero, del +1,8 por ciento, y en febrero, del +1,3 por ciento, que vuelve a poner en evidencia las prácticamente ya imposibles posibilidades con las que se muestra el conjunto del sector para lograr llegar a recuperar todo el volumen de ventas perdido como resultado de la pandemia por coronavirus. Una epidemia que alcanzó a “comerse” un -39,8 por ciento de las ventas en 2020, a lo que se sumó una segunda caída, del -13,1 por ciento, en 2021, bajadas que empezaron a compensarse con un repunta al alza del +13,8 por ciento en 2022, pero ya de solamente del +2,8 por ciento en 2023, contrarrestado ya con esta caída acumulada del -1,48 por ciento de lo que llevamos de 2024, y en lo que deja al sector de la moda minorista manteniéndose todavía en unos niveles de aproximadamente un -37 por ciento por debajo al volumen de las ventas registrados antes de la irrupción de la pandemia.

“Las ventas del mes de abril con respecto a 2023 han caído un -1,2 por ciento”, concretan desde Acotex a través de una nota, “quedando el acumulado en un -1,48 por ciento”. Un “dato preocupante”, advierten, que “confirma las dificultades por las que atraviesa el sector del comercio textil”.

Sin perspectivas de mejoría

Siguiendo al análisis que desde la misma organización empresarial ya ofrecieron sobre el mal desempeño del sector registrado en el mes de marzo, como principales causas de esta nueva caída de los niveles de facturación del sector de la moda minorista en España, desde Acotex vuelven a apuntar a la meteorología, así como a los cambios en las prioridades de gasto de los consumidores. Una evolución en las tendencias de consumo que, argumentan de manera contraria a lo que parece respirarse en la calle, ha traído consigo la caída del consumo en moda y en ropa frente a otras opciones de gasto en sectores como los del ocio y la restauración, dibujando así una mayor “irrelevancia” de la ropa para entre unos consumidores que han pasado a reajustar esas prioridades de consumo, como consecuencia de las presiones inflacionistas y de la caída del poder adquisitivo que desde el final de la pandemia han venido sufriendo los bolsillos de los consumidores. Un público general frente al que en esta ocasión desde Acotex ni tan siquiera tratan de mantenerse positivos, excluyendo de su análisis en este momento cualquier apunte sobre su esperanza de llegar a volver a registrar una evolución en positivo de las ventas con la llegada del buen tiempo. Una nota que sí añadieron en su análisis del cierre del registro del mes de marzo, vaticinando por entonces una recuperación de las ventas con la llegada de una mejor meteorología, cuestiones ambas que no han terminado de darse en abril, y que en cualquier caso habrá que esperar para ver si logran tener lugar en mayo, o ya durante un mes de junio en el que los registros llegarán “adulterados” por el arranque de la nueva campaña de rebajas.

“Los factores de esta situación son los que venimos comentando” a lo largo de estos últimos meses, subrayan desde la patronal textil, y se derivan, inciden nuevamente, de que “el cliente tiene menos renta disponible”, y de que “el textil ha pasado a segundo plano en cuanto a prioridades de consumo”, frente a las de “la restauración/ocio”. Unas circunstancias a las que nuevamente se habría sumado “una climatología adversa en los meses de marzo y abril”, calificados como “muy lluviosos”, en lo “que no anima al cliente a salir”, así como, apostillan, “el efecto de la Semana Santa adelantada”, que “históricamente afecta de forma negativa en las ventas” de la campaña de Primavera/Verano.

Fuente: fashionunited

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