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Una cuarta parte del comercio de Barcelona ya abre todos los días

La tendencia crece pese a que un 65,3% del sector está en contra de abrir los domingos

Ir de compras en domingo, sea para llenar la nevera o para renovar el armario ropero, es cada vez más común en Barcelona, pese al profundo debate que en los últimos años sigue acompañando a la planificación del calendario local. Siempre con el difícil intento de equilibrar la conciliación laboral y familiar en los negocios de barrio, frente a las nuevas demandas derivadas de ser una de las ciudades más visitadas de Europa.

El actual modelo, al margen de facilidades para el pequeño comercio, establece cuatro meses de aperturas en los ejes turísticos. Un periodo que justo ha empezado este puente de la Segunda Pascua. Una encuesta municipal arroja luz a la aceptación de este pacto público-privado rubricado en 2021 y evidencia una dualidad: el 23,5% del comercio local ya está abriendo los siete días de la semana y un 25% abre los domingos (en algunos casos cerrando un día de descanso), pero un 65,3% de operadores se oponen a abrir ese festivo.

El sondeo que ha hecho el ayuntamiento para conocer la actividad y opiniones del comercio barcelonés (finalizó en noviembre de 2023) hace especial hincapié en la cuestión de los horarios y días de trabajo. La muestra fue de 2.400 comerciantes de toda la ciudad, con la mitad está nada de acuerdo con la progresiva apertura en festivos, frente a un 14,9% poco de acuerdo, un 28,1% de partidarios y un 6,6% de indiferentes al tema. Partidarios y detractores crecen discretamente, con el sector de la alimentación como principales defensores (44,6%, aunque 36% si se incluye a los mercados) seguidos por el ocio y la cultura (31,1%). Por territorio, Ciutat Vella es el distrito más favorable a la liberalización horaria, con un 42,2% de voces a favor.

Opiniones dispares y balance

El informe, sin embargo, refleja la evolución de ese pulso no resuelto dentro del comercio barcelonés: un 44,4% (a la baja) prefieren que cada establecimiento pueda decidir qué hacer y un 26,9% (también en retroceso) abogan por la prohibición radical. Pero a estos se les podría sumar otro 14,2% que pide más restricciones. Aglutinan algo más de un 41%, aunque el consistorio destaca que este dato queda diez puntos por debajo de los resultados de 2019, lo que significa una menor beligerancia contra las persianas abiertas en festivo. Eso sí, solo un 1,8% son partidarios de ampliar las actuales reglas del juego.

Ambiente animado en el eje comercial de la calle Gran de Gràcia.
Ambiente animado en el eje comercial de la calle Gran de Gràcia. / ZOWY VOETEN

Cabe recordar que en la actualidad la ley catalana de horarios comerciales permite la apertura todos los días de las tiendas de alimentación y autoservicio de menos de 150 metros cuadrados, y el resto de comercio de menos de 300 metros cuadrados si no pertenece a grandes empresas, así como una mayor tolerancia para las tiendas de conveniencia. Y para los ejes turísticos se alcanzó un pacto municipal y sectorial de aperturas los festivos de mitad de mayo a mitad de septiembre (de momento hasta 2025), además de 10 festivos anuales para todo el sector en Barcelona (entre estatales, autonómicos y locales).

En este sentido, casi el 47% ven con buenos ojos la medida municipal para las zonas de gran afluencia turística, mientras que un 39,3% son contrarios. Más allá de las opiniones o posicionamientos, el chequeo ahonda en los datos objetivables. Pudiendo abrir, ¿cuál fue la respuesta del comercio en 2023? Al filtrar las respuestas de las zonas turísticas, un 62,2% confiesan no haber abierto ni un domingo extra (aunque seis puntos por debajo del año anterior) frente a un 27,5% que dicen haber levantado la persiana todos los días posibles por la normativa local. Es importante que este grupo crece en 4,7 puntos, afianzando la tendencia a abrir más, en la medida en que el pacto especial ha ido arraigando. El resto ha abierto domingos puntuales, a su conveniencia, con una media de 6,3 festivos extra en las zonas turísticas.

Tienda de utensilios de cocina, junto al mercado de la Llibertat, en Gràcia.
Tienda de utensilios de cocina, junto al mercado de la Llibertat, en Gràcia. / ZOWY VOETEN

Quienes más han trabajado en festivo son las tiendas de alimentación (42,2%), seguidas por las de ocio y cultura, y equipación personal. Cuando se les pregunta por los motivos para cerrar esos días, aluden sobre todo al descanso (42,8%), seguido por el hecho de que esos días hay poca afluencia de gente en el barrio (13,2%).

Es destacable que la organización del comercio local para las aperturas en festivo suela llevarse a cabo redistribuyendo los horarios del personal (casi 52%), frente a la contratación de personal extra en un 16,5% de casos o el incremento de horas extras en un 10%.

Zapatería en el eje comercial de Gràcia
Zapatería en el eje comercial de Gràcia / ZOWY VOETEN
La rentabilidad (o no) de abrir en festivo

Las cajas registradoras también han hablado, y el 45% de operadores mantienen que los ingresos han ido a la par que los costes en 2023, mientras un 29,2% dice que fueron superiores, y una cuarta parte que asegura que perdieron dinero esos días. En este sentido, la patronal de las zonas turísticas, Barcelona Oberta, ha señalado reiteradamente que esta es una apuesta cuyos frutos aumentarán progresivamente en la medida en que se haga extensiva y se instale en los hábitos del comprador. Y que además está también en juego la imagen de la ciudad como destino turístico de compras en un sentido más amplio.

Tres trabajadores por tienda y un 78,4% habla catalán

Dejando de lado grandes marcas con más de 10 trabajadores para no distorsionar la foto del comercio local, la media por establecimiento es de 3,1 personas, creciendo ligeramente. En casi la mitad de casos son empleados, frente a un 29,7% de propietarios y un 23,3% con el puesto de encargados del negocio.

En el comercio barcelonés siguen trabajando más mujeres (57,1%) que hombres, aunque la propiedad sigue masculinizada. Siete de cada diez tienen de 25 a 54 años y son similares las proporciones por cada tramo de edad (por décadas). El 78,4% trabajan a jornada completa.

El nivel de comprensión y habladel catalán es superior que en la restauración (de la que informó este diario el pasado día 3 de abril). Así, el 78,4% de personal del comercio barcelonés lo habla, frente al 91,9% que lo entienden. Sin embargo, la atención al cliente se hace principalmente en castellano (95,7%), tras crecer casi cuatro puntos en un año; seguido por el catalán, con el 77,9%.

Fuente: El Periódico

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