La nueva Ley de Desperdicio Alimentario obliga a las tiendas a aplicar descuentos, vender productos “feos” y aceptar envases reutilizables de los clientes.
Desde abril de 2026, la nueva Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario impone obligaciones legales a supermercados y grandes comercios para reducir el desperdicio de alimentos. Las tiendas deberán priorizar la donación y venta de productos próximos a caducar, incluir alimentos con defectos estéticos y permitir que los consumidores utilicen recipientes reutilizables en compras a granel. La normativa contempla multas de hasta 500.000 euros para quienes incumplan las medidas.
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