El sector deja atrás el “superciclo” impulsado por la pandemia y afronta una nueva etapa marcada por un crecimiento más moderado, la fidelización del cliente y la búsqueda de rentabilidad.
Tras varios años de expansión excepcional, impulsada por el auge del autocuidado, la premiumización y el interés creciente por las fragancias, el sector de la perfumería comienza a mostrar signos de normalización. Las ventas continúan creciendo, pero a ritmos más moderados, mientras las empresas adaptan sus estrategias a un mercado más maduro y competitivo. En este nuevo escenario, la innovación, la diferenciación de producto y la mejora de la experiencia de compra se convierten en factores clave para sostener el crecimiento y mantener la rentabilidad.
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